Cerca de 5.000 personas disfrutaron el pasado sábado 15 de junio de la actividad ‘Segovia en danza’ que, organizada por el Ayuntamiento de la capital y el Instituto Universitario de Danza Alicia Alonso de la Universidad Rey Juan Carlos, abarrotó literalmente los siete espacios de la ciudad en los que se dieron cita los 130 bailarines y coreógrafos en diversos espectáculos.

Una aproximación al mundo de la danza que traspasó las fronteras del folklore segoviano para mostrar otros tipos de danzas y que el Consistorio valoró de una manera “muy positiva”. Si los ensayos celebrados el viernes ya consiguieron atraer la expectación del público hasta la 1 de la madrugada en el Acueducto, la jornada del sábado no defraudó.

En un comunicado recogido por Segoviaudaz.es, las mismas fuentes apuntaron que el sábado desde el primer pase celebrado por la mañana hasta el último de la noche, “un flujo constante de personas realizó un recorrido, programa en mano, por los siete escenarios propuestos”. Por La Cárcel_Segovia Centro de Creación fueron 400 personas las que se dejaron embaucar por los cuatro pases de danza contemporánea y danza-teatro, mientras que en el Torreón de Lozoya se dieron cita 350 personas junto a la danza española, clásica, popular y también contemporánea.

Por la tarde, la zona de la Real Casa de Moneda y Alameda del Parral albergaron a medio millar y 300 personas respectivamente, combinando el patrimonio arquitectónico y natural de la zona con la danza. La iglesia de San Juan de los Caballeros congregó a 600 personas con su espectáculos infantiles y el Jardín de los Zuloaga hasta 500 visitantes,

El broche de oro lo puso la gala de clausura a los pies del Acueducto segoviano que vio como completaba su patio de butacas antes “mucho antes” del comienzo de las actuaciones. En concreto, fueron más de 2000 personas que incluso llegaban hasta la calle Real las que pudieron disfrutar con la danza contemporánea de ‘Masquerade’, el arte de Ciro Ortín y Antonio Buendía en la coreografía de danza española ‘Cautivos del destino’ de Carmen y Matilde Rubio y la interpretación de los primeros bailarines del Ballet de Canadá del ballet clásico ‘Giselle’.