Agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil con base en Sepúlveda denunciaron a dos hombres que presuntamente estaban cazando furtivamente en Torreadrada. Los hechos sucedieron el 26 de diciembre por la noche, cuando les sorprendieron en el interior de un vehículo todoterreno, donde, a través de las ventanillas, tenían dispuestos dos rifles de caza con mira telescópica listos para su uso. Además, contaban con una linterna láser y un visor nocturno acoplados.

Horas antes, los agentes observaron en el coto de caza varias bañas cebadas y rociadas con gasoil y aceite industrial para atraer a jabalíes, productos no autorizados para este fin. Ante la sospecha de que se pudieran estar utilizando estos cebaderos para caza furtiva, el Seprona estableció los servicios de vigilancia oportunos, explicaron desde la Subdelegación del Gobierno.

Estos hechos constituyen una infracción grave de la Ley 4/96 que regula la caza en Castilla y León, por lo que los cazadores fueron denunciados y tanto las armas como los elementos de visión nocturna, intervenidos y puestos a disposición de la Junta de Castilla y León.