Los equipos directivos de Caja España y Caja Duero han tomado la iniciativa para impulsar el acuerdo laboral que avale el proceso de fusión de ambas entidades, después de que ayer se rompieran las negociaciones entre las dos entidades y los representantes de los trabajadores. Ambas entidades prevén mantener contactos por separado con sus respectivos dirigentes sindicales para intentar buscar una vuelta a la negociación, según informaron a la agencia Ical fuentes de las entidades.

Así, el presidente de Caja España, Santos Llamas, y el director general adjunto de la entidad, Javier Ajenjo, han convocado mañana a las nueve de la mañana en León a los representantes de los trabajadores de la caja en una reunión que pretende desbloquear la situación. Asimismo, desde Caja Duero se ha informado a la agencia Ical de que la dirección de la entidad tiene la voluntad de mantener “contactos” con sus dirigentes sindicales para explorar las posibilidades de retomar la negociación. Sin embargo, el responsable de la sección sindical de UGT en Caja Duero, Antonio Muñoz, ha negado que se hayan producido contactos formales, si bien dijo estar esperando que “las cajas muevan ficha y nos digan cuál es el paso siguiente a seguir”. “Estamos esperando porque el optimismo que teníamos en las reuniones precedentes se basaba en proponer acercamiento en las posturas”, explicó el dirigente sindical, quien remarcó que “los trabajadores no somos responsables de esta situación y tenemos que aguardar con trabajo, profesionalidad y total libertad en las decisiones que tomemos ante el futuro que nos aguarda”.

Asimismo, el responsable de Ahorro de UGT en Castilla y León, Juan Antonio Gutiérrez, mostró su “esperanza” de que tanto Caja Duero como Caja España “tengan voluntad” de negociación y se sienten de nuevo para alcanzar un acuerdo sobre el pacto laboral de su fusión. “El proceso está enquistado y estancado, principalmente en las prejubilaciones y la equiparación salarial”, aseguró.

Gutiérrez confió en que, tanto la reunión de mañana entre la Dirección de Caja España con los representantes sindicales, como los contactos que mantienen en Caja Duero en la misma línea, puedan llegar a consolidarse e iniciar una nueva vía de diálogo para llegar al acuerdo laboral.

En este sentido, recordó que, aunque parecía que las posturas en el aspecto de movilidad geográfica estaban cerca hasta la ruptura de la Mesa de Negociación en el día de ayer, en los otros dos criterios “aún había mucha distancia”. Se refería Gutiérrez a las prejubilaciones del 80 por ciento del salario bruto, incluyendo la aportación al plan de pensiones, o el 90 por ciento sin aportación, así como la equiparación salarial entre los trabajadores de ambas entidades para la creación de la caja única. “Si hay voluntad por parte de la dos empresas, se podrá buscar un punto de encuentro”, dijo.

 

La opinión de CSICA

Mientras, en declaraciones a Ical, el portavoz de la Confederación de Sindicatos Independientes de Cajas de Ahorro (CSICA), Carlos García, consideró “imprescindible” que se lleve a cabo “un último esfuerzo” para intentar retomar las negociaciones después de la ruptura de la jornada de ayer en la búsqueda del acuerdo laboral, algo que aclaró tendría que desarrollarse “por ambas partes”, dijo.

Según García, en estos momentos no es necesario “que nadie nos diga que nos volvamos a sentar”, porque la predisposición por parte del sindicato es clara. “Vamos a intentarlo hasta la extenuación”, confirmó, algo en lo que se trabajará “porque es lo mejor para nuestros compañeros”, recalcó.

Por otro lado, desde CSICA se apostó por un “mensaje uniforme” ya que, según explicó Carlos García, los responsables sindicales en Caja Duero “no tenían ninguna convocatoria por parte de la entidad”, mientras que insistió en la “obligación” sindical de transmitir un “mensaje de optimismo” en estos momentos. “Si nos ponemos en la situación de que no vamos a ser capaces de sacarlo adelante, me preocuparía”, añadió.