La construcción de viviendas nuevas en Castilla y León consiguió frenar la caída libre que inició con el estallido de la ‘burbuja’ inmobiliaria hace unos cuatro años. El retroceso de la actividad en 2010 se atenuó ya que fue cinco veces menor al registrado en 2009. Aunque en este periodo la crisis ha reducido en un 80 por ciento la edificación de viviendas en la Comunidad, donde se mantiene todavía el periodo de contracción iniciado en 2007.

El número de visados concedidos por los colegios de arquitectos técnicos para la edificación residencial nueva se redujo un 9,72 por ciento, hasta los 7.206 permisos, la menor cifra de la serie histórica y muy inferior a la registrada en la época dorada del ‘ladrillo’, ya que en 2006, fue de 51.533. Sin embargo, en España el sector anotó una mayor caída, casi del doble, puesto que se contrajo un 17,3 por ciento, hasta los 91.662 permisos, frente a los 110.849 de un año antes.

Por tanto, la parálisis de la construcción en la autonomía fue similar al comportamiento que experimentó el sector en España, según recoge la estadística elaborada por el Ministerio de Fomento. De esta forma, el sector castellano y leonés sumó 776 visados de obra nueva para vivienda menos en 2010, que en 2009, cuando alcanzaron los 7.206. Sin embargo, entre 2008 y 2010, el análisis de las cifras es más negativo ya que muestra un descenso de actividad del 60,27 por ciento en 24 meses.

Asimismo, el detalle de la comparativa de los datos por meses el pasado ejercicio dibuja en la Comunidad un año en el que el arranque fue en el que menos visados se presentaron. La tendencia fue positiva hasta el cuarto trimestre, con casi unos 2.000 permisos cada tres meses, si bien entre octubre y diciembre, la cifra descendió. Enero, diciembre y marzo, fueron los meses en los que el sector tramitó un menor número de visados.

La actividad de la construcción sufrió un mayor frenazo en el ámbito no residencial (servicios comerciales, almacenes, naves agrícolas, ganaderas e industriales y oficinas), donde mermó un 15,69 por ciento en 2010, mientras en las edificaciones destinadas a viviendas se registró un ligero descenso (4,08 por ciento). Por el contrario, en España, el comportamiento experimentado por el sector fue a la inversa, puesto que la caída de la construcción en el ámbito residencial superó el diez por ciento, mientras en el no destinado a viviendas la bajada fue del 8,75 por ciento.

En este sentido, entre las edificaciones residenciales, en la Comunidad aumentaron los visados para adosados, con un crecimiento leve del 1,55 por ciento en relación a 2009, hasta los 912, frente al descenso del 4,89 por ciento de los chalés aislados, con un total de 2.684. En España, la caída de los primeros fue similar, concretamente del 27,16 por ciento (5.721 unidades), pero la de viviendas unifamiliares aisladas sufrió una ligera caída del 1,58 por ciento (hasta las 18.912).

Las cifras que maneja Fomento reflejan que en 2010 se concedieron en la Comunidad visados para la construcción de 1.334.973 metros cuadrados de vivienda nueva, que representan una reducción del 10,49 por ciento en relación al mismo periodo del año anterior, cuando en España bajaron un 16,08 por ciento, con 16,27 millones de metros cuadrados. Las licencias residenciales reflejaron la construcción de 1.342.207 metros cuadrados, con una merma del 10,87 por ciento (frente al -15,98 por ciento nacional), mientras que las no residenciales se refirieron a actuaciones sobre 447.784 metros cuadrados, que representan una reducción del 38,78 por ciento (un -15,97 por ciento en España).

El presupuesto consignado para obra nueva de vivienda, ascendió en la Comunidad durante el ejercicio pasado a 906,1 millones de euros, que suponen una rebaja del 8,71 por ciento respecto a 2009. Las obras residenciales costaban, siempre según los datos de Fomento, 911,3 millones, un 1,2 por ciento menos que el año anterior; y las no residenciales, 647,9, con un descenso del 0,62 por ciento.

 

Ampliación y reforma

En cuanto a los visados para ampliación de vivienda, se consignaron 178 en el periodo de estudio, lo que supone un ligero descenso del 17,97 por ciento respecto a 2009. También, la superficie de ampliación prevista en las licencias, la cual ascendía a 25.243 metros cuadrados, con un decrecimiento del 16,39 por ciento, mientras que el presupuesto de las obras se situó en los 10,7 millones, un 18,3 por ciento menos que en 2009.

Los datos del Ministerio de Fomento también indican que se concedieron 1.214 licencias para actuaciones de reforma o restauración de viviendas durante el pasado año, un 5,47 por ciento más que en 2009. Sin embargo, a pesar del aumento en los visados para este tipo de obras, su presupuesto fijado creció un 1,44 por ciento más que un año antes, hasta los 70,2 millones de euros.

 

Fin de obra

Por último, las cifras del Ministerio de Fomento constatan también que se contabilizaron en la Comunidad 5.055 certificados de fin de obra el pasado ejercicio, lo que reflejan un descenso del 17,38 por ciento en relación a 2009. Una merma ligeramente inferior a la experimentada por el conjunto de las autonomías, que se fijó en el 23,94 por ciento, con un total de 64.970 certificaciones.

El número de viviendas finalizadas en la Comunidad se situó en las 16.468, frente a las 25.040 de un año antes. A pesar de ello, el presupuesto gastado en la edificación de estas viviendas se situó en Castilla y León en los 1.425,4 millones de euros, mientras un año antes ascendió a 2.110,4 millones.