El Acueducto romano, la Catedral o el Alcázar dejarán paso en el skyline segoviano a una nueva estructura de 33 metros de altura que, temporalmente, formará parte de la visión panorámica de la ciudad. La noticia sobre el proyecto que se ubicará durante alrededor de ocho meses en el patio del Museo Esteban Vicente, salía a la luz la semana pasada una vez que el Ayuntamiento concedió en Junta de Gobierno Local, la autorización para su instalación. Sin más especificaciones, la falta de detalles sobre la noticia provocó que las inquietas mentes de periodistas y ciudadanos comenzaran a dar vueltas sobre aquella estructura que, según el alcalde de la capital, Pedro Arahuetes, será noticia a nivel nacional.

El mismo día y desde la comida de inicio del curso político que el PP de Segovia organizó en la localidad Prádena, el presidente del Patronato del Museo Esteban Vicente y de la Diputación Provincial, Francisco Vázquez, especificaba en preguntas realizadas por los medios de comunicación, que la instalación será una casa tradicional elevada sobre una estructura y que sería observada desde todos los puntos de la ciudad. Vázquez aseguró entonces que el proyecto será aprobado en octubre por el Patronato del Esteban Vicente y que recabó el visto bueno de organismos culturales de la ciudad como la Real Academia de Historia y Arte de San Quirce.

También esperó el visto bueno de la Comisión de Patrimonio, aunque ésta, según publicaba a través de redes sociales el delegado territorial de la Junta en Segovia, Javier López-Escobar, no se pronunciará al respecto, «dado que al tratarse de un elemento temporal y removible no requiere de su pronunciamiento ni de su autorización». Ya han sido muchos los que han realizado sus propias críticas al proyecto, y en concreto varios ciudadanos han recordado a los líderes políticos que lo que realmente cambia el panorama visual segoviano no es más que el esqueleto del antiguo Teatro Cervantes, en la calle Real. Y es que las cerchas continúan siendo testigos impasibles de continuas disputas entre instituciones oficiales que no se ponen de acuerdo para su retirada.

 

¿Cómo será?

El proyecto ‘Urban Ascent’, como se denomina forma, parte del trabajo de un arquitecto segoviano, Javier Martín De Frutos, y de un compañero, ambos becados por una universidad neoyorkina, tal y como avanzó Vázquez. ‘The luminor project’, como se hacen llamar, han concebido un proyecto que estará iluminado por la noche y contará con un presupuesto de ejecución de 140.211,04 euros, conforme a la información facilitada por la Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento de Segovia. 

En el proyecto, que se puede consultar al completo en su página web, explican que en ‘The Urban Ascent’ se ha planteado una tipología estructural constituida por un entramado triangulado de perfiles de acero laminado y calidad soldable. Su configuración triangulada permite absorber de forma sencilla el empuje del viento, que tendrá una influencia determinante en el cálculo, señalan.

URBAN ASCENT / Poetry from Javier Martin de Frutos on Vimeo.

 

La convocatoria del proyecto rezaba que todas las instalaciones tenían que tener un diseño que permita su fácil desmontado y transporte en tráiler, con la finalidad de que viajen a diferentes ciudades del mundo, creando distintos spots (lugares de acceso a ese “otro mundo”) que fomenten la creación de nuevos lazos de cooperación internacional entre las ciudades de forma temporal o si se da el caso de forma definitiva. Para ello, los perfiles, cables y tensores se unirán entre sí por medio de tornillos. Al utilizar este tipo de unión se consigue, como señalan, que sea una estructura desmontable y que su montaje presente una cierta facilidad dado que no requiere ningún tipo de maquinaria específica. Toda la estructura metálica ira protegida con pintura antioxidante de minio de plomo.

La base de la vivienda estará compuesta por una una lamina de PVC con acabado de espejo, para que de esta forma desde abajo se pueda ver proyectada la tierra en el cielo, «creando así una conexión entre los dos mundos, del cielo y el de la tierra», explica el segoviano en su proyecto. La cimentación del conjunto se ajustará a las recomendaciones del estudio geotécnico, y preferiblemente se emplearan losas de hormigón superficiales con el fin de minimizar el impacto sobre el terreno a ocupar. Los materiales a emplear en los cerramientos virtuales serán de naturaleza metálica, de diferentes permeabilidades y texturas.