La Audiencia Nacional multó con 900 euros a cada integrante del grupo de punk ‘Ardor de Estómago’ por injuriar al rey en la canción ‘Una historia real’ cuyo estribillo reza «el hijo puta, el rey Juan Carlos». La condena ha sido impuesta por el juzgado central de lo Penal de la Audiencia, que considera que los componentes de este conjunto musical -Miguel García Granda, Ibai Rivas Arbinaga y Endika Berecibar Lacalle- son responsables de un delito de injurias a la Corona, según recoge Servimedia para Ical.

Los condenados deberán pagar las costas del proceso, incluidas las de la acusación popular, que ejerció la Fundación en Defensa de la Nación Española (Denaes), que preside el exdiputado del PP A este respecto, el juez llega a afirmar en su resolución que los componentes del grupo musical tildan al Rey «¡en 16 ocasiones!» de «hijo de puta». Además, se refieren insistentemente al jefe del Estado como «Rey bastardo».

La sentencia argumenta que «el ánimo de injuriar es el descrédito, menosprecio o lesión a la dignidad de otra persona en su núcleo último e intangible de su dignidad como tal, siendo fácilmente determinable el ánimo de insultar por la nota de literalidad». Además, el fallo judicial destaca en la Constitución se incluye una «protección reforzada de la Corona en cuanto la figura del Rey es el símbolo de la unidad y permanencia del Estado», motivo por el que los integrantes de «Ardor de estómago» han sido condenados.

En el juicio celebrado días atrás el alcalde de la capital, Pedro Arahuetes, que declaró como testigo, admitió “errores” por parte del Ayuntamiento, ya que no se supervisó el contenido de las canciones que fueron editadas con motivo de la IV muestra de música joven patrocinada por el consistorio segoviano. El primer edil explicó que, cuando conoció en junio de 2010 la letra de la canción ‘Una historia real’ a raíz de una nota de prensa del PP de Segovia, decidió retirar y destruir el CD y poner los hechos en conocimiento de la Fiscalía. También cesó al concejal de Juventud y a dos técnicos de este departamento. «Fue un fallo en cadena que no debería haberse producido», dijo.

La fiscal encargada del caso, Ana Noé, pidió entonces para cada uno de los miembros del grupo musical la imposición de una multa de 1.800 euros al atribuirles un delito contra la Corona. Además, la acusación popular, ejercida por la Fundación para la Defensa de Nación Española, solicitó que se condenase a cada uno de los acusados al pago de 388.000 euros.

Durante el juicio, el primer acusado en declarar, García Granda, guitarra del grupo, se negó a contestar a la fiscal y a la acusación dijo a preguntas de su abogado que ni escribió ni cantó la citada canción. Sus compañeros de banquillo de tribunales, que tampoco contestaron a las acusaciones, se pronunciaron en el mismo sentido. García Granda llegó a decir que no está de acuerdo con el contenido de la canción y aseguró que nunca ha cantado ninguna canción que fuese injuriosa para el Rey.

En la vista oral comparecieron asimismo el concejal de Juventud en el momento de los hechos, Javier Arranz, y dos técnicos del departamento, quienes reconocieron que no supervisaron el contenido del CD antes de su grabación. «Si hubiera escuchado la canción, el CD no hubiese salido de esta manera», dijo Arranz.