El alcalde de Segovia, Pedro Arahuetes, opinó hoy que los anteriores directivos de Caja Segovia “se van a reír” cuando la entidad solicite sus retribuciones, como ayer hiciera público el presidente de la entidad, Rafael Encinas, tras el Consejo de Administración de la entidad celebrado ayer, y que calificó de “excesivas”.

Tras la rueda de prensa posterior a la Junta de Gobierno Local del consistorio, el edil calificó la medida como “muy popular” aunque dudó de su efectividad, porque “no les veo” devolviendo un dinero, que criticó, «era de todos los segovianos y no se tenía que haber repartido».

Por este motivo, Arahuetes pidió a Caja Segovia “que de un paso más” en la búsqueda de responsabilidades de aquellas personas que se pudieron beneficiar de los informes favorables de la entidad para la fusión en los que se determinaba que tenía unos beneficios de 30 millones de euros anuales y “de la noche a la mañana” determina que la entidad sufre pérdidas de 3.000 millones de euros.

Una “falta de transparencia” y opacidad, que según el alcalde de Segovia, fueron las razones que le hicieron abandonar su puesto como consejero de Caja Segovia, sumadas a las altas retribuciones que se aprobaron, entre las que señaló la del edil popular Juan Antonio Folgado. En este sentido, Arahuetes lamentó que “quién tiene que dar explicaciones, no las da” y que por este motivo los ciudadanos pueden pensar “lo que quieran”.

Así, insistió en que “no nos tomen el pelo” y que ofrezcan explicaciones, porque según señaló los segovianos merecen saber, entre otras cosas, porqué se marchó la alta cúpula de la anterior directiva. “Es insostenible esta situación en Segovia”, concluyó.