Los peores presagios se han cumplido, el cuerpo de la segoviana Pilar Juárez ha aparecido sin vida en Haití, el país en el que vivía y dónde desapareció tras el terrible terremoto que asoló esta nación caribeña el pasado 12 de enero. El seísmo la sorprendió en la 4ª planta del edificio de la ONU (MINUSTAH) de Puerto Principe (Hotel Christopher), donde mantenía una reunión. Este sábado la noticia saltaba pasadas las diez de la noche, a esta hora el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación confirmaba que había sido hallado el cadáver de la diplomática segoviana, natural de La Granja de San Ildefonso, de 53 años de edad.

Durante estos días sus familiares y amigos han trabajado en su búsqueda, en el país y también a través de internet, mediante redes sociales. En Facebook, sus compañeros habían creado una página para pedir ayuda, con fotografías de la fallecida y algunos rasgos físicos, con el propósito de difundir su desapareción por si ella se encontrara en algún hospital, nada ha sido suficiente. Estas páginas, convertidas ahora en velatorios digitales, recogen los mensajes de cariño de aquellos que, durante estos días, han vivido una angustiosa espera.

 

 

Responsable de Cooperación al desarrollo de la UE

Pilar Juárez trabajaba desde hace dos años en Haití como responsable de Cooperación al Desarrollo de la UE en Centroamérica. Pilar, que frecuentaba su localidad natural de La Granja cuando sus obligaciones laborales se lo permitían, dejó su puesto en Bruselas para trabajar unos años en la Delegación de la Comisión Europea en Nicaragua, antes de ser trasladada hace unos meses al país más pobre del continente americano.

Precisamente, la noticia de su desaparición la dio el propio ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, en su localidad natal, donde acudió a la reunión de ministros europeos de la UE.

El marido e hijo de ésta, que también estaban en el país, se encuentran bien. De hecho, ayer José Valverde, en una entrevista telefónica mantenida en Radio 5 de RNE, aseguró que el hecho de que hayan encontrado con vida a dos personas en las últimas horas en el edificio donde estaba Pilar le hacía mantener la esperanza. Valverde y el hijo de ambos fueron evacuados a República Dominicana, desde donde narró el horror que se sigue viviendo en el país caribeño donde dijo que hay “mucha muerte”. Él mismo tuvo que ayudar en tareas médicas y puso más de 150 inyecciones con una sola jeringuilla, tan sólo cambiando la aguja “hasta que se acabó el material”. “Se me ha muerto gente en los brazos mientras buscábamos a Pilar”, añadió José Valverde.

La funcionaria de la Unión Europea se encontraba trabajando en la cuarta planta de un edificio de siete pisos y que la ONU tiene en Puerto Príncipe, la capital del país caribeño, cuando el inmueble se vino abajo. José Valverde añadió que había conseguido hablar con el conductor que trasladó a Pilar hasta el edificio de la ONU, y que fue la última persona que vio a su esposa con vida. “Al día siguiente intentamos llegar mi hijo y yo al edificio, pero al tratarse de una zona con protección militar no nos dejaron acceder”, añadió a la emisora de radio, desde donde agradeció la colaboración que están prestando las organizaciones no gubernamentales y los medios de comunicación, informa Ical.