En el mes de julio del pasado año 14 personas perdieron la vida en accidentes de carretera y 5 resultaron heridas graves. Según apuntan desde la Delgación del Gobierno en Castilla y León, gran parte de esos accidentes el consumo de alcohol pudo ser el factor desencadenante, por ello durante el período de tiempo comprendido entre los días 9 y 15 de diciembre. Por ello la Dirección General de Tráfico llevará a cabo el dispositivo especial de control de alcoholemia a conductores entre el 9 y 15 de julio.

Entre ambas fechas se desarrollará una campaña especial de concienciación, a través de divulgación de mensajes en medios de comunicación y de intensificación de controles en las carreteras por parte de los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, como de los agentes de las Policías Locales de los ayuntamientos adscritos a la campaña especial de intensificación de pruebas de alcoholemia.

Los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil aumentarán los controles sobre dicho factor de riesgo, con el objetivo de realizar unas 3.500 pruebas diarias de alcoholemia a conductores que circulen por las carreteras, con un total aproximado previsto de unas 25.000 pruebas.

Las pruebas no sólo se realizarán en horario nocturno, sino también en horas del medio día, para que los controles resulten también disuasorios de ingestión de bebidas alcohólicas durante las típicas comidas que son propias de este mes.

Según informan fuentes de Tráfico en un comunicado, la ingestión de alcohol produce numerosas alteraciones orgánicas y psicológicas que pueden entrañar un grave riesgo durante la conducción de vehículos. Está demostrada la relación entre consumo de alcohol, incluso a bajas concentraciones etílicas, y la reducción de la capacidad de conducción que se refleja en el deterioro de la atención, de las funciones visual y auditiva, perturbaciones en el campo perceptivo, cansancio, somnolencia o fatiga muscular y los accidentes de circulación.

 

Evolución de las pruebas

Desde el 1 de enero hasta el 31 de mayo de 2012 se han registrado 346.413 pruebas a los conductores de Castilla y León, de las cuales el 1,10 por ciento resultaron positivas (3.827 pruebas). La provincia en la que se produjo un mayor porcentaje de denuncias fue Salamanca con un 1,52 por ciento total de las pruebas realizadas (3.280) mientras que la provincia que menor porcentaje de denuncias presentó fue Soria con 0,21 por ciento del total de las pruebas realizadas (1.852).

En el caso Ávila se realizaron 4.449 controles con un ratio de denuncias del 0,92 por ciento; en Burgos, 3.536 pruebas y 0,68 por ciento; en León 2.432 y 1,11 por ciento; en Palencia, 1.046 y 1,05 por ciento, en Segovia, 1.766 y 1,3 por ciento; en Valladolid, 2.432 y 1,07 por ciento; y en Zamora, 3.508 y 1,08 por ciento.

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