La Junta de Castilla y León reforzará su colaboración con los 15 municipios de la Comunidad que disponen de captadores polínicos, todos integrados en la red regional, para que la información de alergias llegue durante la campaña de esta primavera “con más precisión a los ciudadanos”, según ha anunciado el director general de la Agencia de Protección de la Salud y Seguridad Alimentaria, Jorge Llorente Cacharro.

El director general mantuvo una reunión en la Consejería de Sanidad con representantes municipales de los ayuntamientos de Segovia, Ávila, Arenas de San Pedro (Ávila), Burgos, Miranda de Ebro (Burgos), Aranda de Duero (Burgos), León, Ponferrada (León), Palencia, Salamanca, Béjar (Salamanca), Soria, Valladolid, Zamora y Benavente (Zamora) para concretar y completar la cooperación entre las administraciones en este campo.

Así, según explicó Llorente Cacharro, a los canales habituales de información sobre concentraciones semanales de polen -la página de internet y el servicio de SMS que entró en funcionamiento en 2009, habrá que sumar este año los recursos informativos de los que disponen los municipios, como paneles luminosos, carteles o información en autobuses, que cada municipio usará en esta materia a su conveniencia.

En la información que reciban los ciudadanos por cada uno de estos cauces se detallarán los datos de previsiones de polen y los informes semanales de concentraciones obtenidos por el captador polínico existente en cada uno de los 15 municipios que colaboran con el Ejecutivo autonómico. 

Como complemento, y para “fortalecer los canales de difusión para que los ciudadanos reciban la información con mayor exactitud”, la Junta ha editado 180.000 dípticos y 9.000 carteles con datos provincializados de concentraciones polínicas según las horas del día, que se han podido elaborar “gracias” al registro de pólenes de la Consejería de Sanidad, tal y como puntualizó el director general de la Agencia de Protección de la Salud y Seguridad Alimentaria.

Esta información horaria permitirá a los afectados “adaptar su vida” en función de las fluctuación de las concentraciones de polen, ya que en los dípticos se informa de cuáles son “los más madrugadores” y cuáles se presentan de forma más elevada en otros momentos de la jornada.

 

Previsiones para esta primavera

Sobre la previsión para esta primavera, Llorente Cacharro avanzó que “hacerla en la fecha actual es muy difícil” porque “todo está muy condicionado por las previsiones bioclimáticas”. De momento, constató, el invierno ha sido “seco” y el comienzo de la primavera, “lluvioso”, pero “no se sabe lo que va a pasar a lo largo del año, aunque se tengan previsiones”.

Por esta razón, recordó que las previsiones que ofrece la Consejería de Sanidad son “semanales”, ya que esta periodicidad es “más exacta” y permite “no aventurar”. Aun así, el director general estimó que “si sigue lloviendo mucho y hace buen clima, habrá polen, pero decir si habrá más que en un año o en otro es muy complicado y muy arriesgado”.

Lo que sí constató fue “un incremento muy importante en cupresáceas” -cipreses, enebros o sabinas- a lo largo de la pasada estación. “Se puede decir ya que este invierno ha sido muy alto y se ha alcanzado algún pico histórico”, puntualizó.

Llorente Cacharro confirmó, además, que “cada año” los “porcentajes de afectados” por alergias al polen “suben”, no sólo en Castilla y León sino en toda España, algo que va “muy unido a la contaminación”. Así, en “el ambiente rural” el efecto de la polinosis “es bajo” y en las ciudades tiene “una gran frecuencia” por “la conjunción de polen y contaminación”.

 En la actualidad, entre el 20 y el 25 por ciento de la población de Castilla y León sufre algún tipo de alergia al polen, en “más del 50 por ciento de los casos” a las gramíneas, y entre el tres y el cinco por ciento de las consultas de atención primaria se deben a procesos alérgicos, según datos de la Consejería de Sanidad.