Prádena volvió a disfrutar de la cultura musical en sus calles
Fecha:
Compartir:
La localidad segoviana de Prádena acogió, durante la tarde y noche del día de ayer, la segunda edición de ‘Entre Teclas y Montañas’. Se trata de una iniciativa cuya idea partió hace tres años a través de las Noches en Blanco y Negro de la Diputación Provincial, que llegaron a Prádena con cuatro conciertos de piano en distintas ubicaciones de la localidad. Este evento fue el punto de partida para dar continuidad a una actividad que, a la gente, según apunta el alcalde de Prádena, Ismael Masedo, “le gustó”. Decidieron, entonces, hacerlo por su cuenta y organizarlo desde el Ayuntamiento.
Con ello, el objetivo de la iniciativa es llevar actuaciones musicales que normalmente no se realizan en los pueblos “porque la economía no permite llevar músicos de esta calidad”, indica Masedo. “También estamos acostumbrados a ver otro tipo de espectáculos en los pueblos”, pero este tipo de evento musical “no es algo común en la zona”, añade el alcalde.

Programación de ‘Entre Teclas y Montañas’ en Prádena
En total se desarrollaron cuatro propuestas musicales desde las 19:30 horas. La programación comenzó detrás de la iglesia de San Martín. Allí, Sara Díaz, al cante; Dani Hernández, a la guitarra; y Amador Losada, a la percusión, abrieron el festival con un concierto de flamenco que se prolongó hasta las 20:30 horas.
A las 20:45 horas, la actividad se trasladó a la plaza de toros Ángel Benito, donde Ernesto Arranz al piano, Antonio García a la trompeta y Amaya Muñoz a la voz ofrecieron una propuesta de canciones del mundo hasta las 21:50 horas.
Sin abandonar la plaza de toros Ángel Benito, llegó el turno de ‘Al Aire’, una propuesta en la que el flamenco dialoga con el latin jazz de la mano de Miguel Ángel Recio al piano y Raúl Olivar a la guitarra. A continuación se dio paso a ‘Sinestesia’, que puso el broche final en la plaza Mayor a partir de las 00.00 horas con una actuación de indie.
El cambio de escenario y de registro musical permitió que el festival termine con su propuesta “más festiva”, prolongando la programación hasta la madrugada y abriendo la cita a públicos de diferentes edades y gustos musicales.

La filosofía del festival musical en Prádena
Con todo ello y, más allá de la programación musical, el festival mantiene la filosofía con la que nació, “hacer del propio Prádena parte de la experiencia, utilizando distintos rincones del municipio como escenarios y animando a vecinos y visitantes a recorrer la localidad a medida que avanza la programación”.
La celebración en espacios como el entorno de la iglesia de San Martín, la plaza de toros Ángel Benito y la plaza Mayor “permite vincular la música con el patrimonio y la vida cotidiana de Prádena, ofreciendo además una propuesta capaz de generar movimiento y actividad durante una de las fechas de mayor afluencia del verano”, sostiene el alcalde.

Dinamización de la economía rural
Masedo subraya también la importancia que este tipo de iniciativas tienen para los municipios rurales, tanto desde el punto de vista cultural como por su capacidad para atraer visitantes y generar actividad en la hostelería y el comercio local. ”No tenemos un contador de personas ya que es de acceso libre, pero los años anteriores han tenido muy buena acogida, que también se proyecta con los bares y restaurantes llenos”, indica.
Por su parte, el diputado de Cultura de la Diputación de Segovia, José María Bravo, insiste en la importancia de la colaboración entre instituciones para acercar propuestas culturales de calidad a toda la provincia. “Desde la Diputación queremos que vivir en un municipio de la provincia no suponga renunciar a disfrutar de propuestas culturales de calidad. ‘Entre Teclas y Montañas’ es un magnífico ejemplo de cómo la colaboración con los ayuntamientos permite llevar la cultura a nuestros pueblos y, además, hacerlo aprovechando su patrimonio, sus espacios y su propia identidad”, señala.
Para el Ayuntamiento, según Masedo, sacar adelante este tipo de iniciativas “supone mucho trabajo y organización porque, al final, en pueblos como Prádena se necesita la ayuda de voluntarios” pero que vengan este tipo de artistas a un municipio de 500 habitantes es “bastante significativo”, concluye.

