Clausura del Aula Andrés Laguna en San Quirce

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La Real Academia de Historia y Arte de San Quirce y la Fundación Lilly pusieron punto final al ciclo Aula Andrés Laguna. Bajo el título Una ciencia de cine, el profesor, crítico literario y cinematográfico y gestor cultural Fernando R. Lafuente ofreció una brillante disertación sobre cómo el cine ha visualizado, anticipado y cuestionado los avances científicos, especialmente en el ámbito de la inteligencia artificial (IA) y la robótica.

La sesión, celebrada en el Aula de San Quirce, emblemático espacio segoviano, contó con la participación del cuarteto de cuerda Dalmare, que interpretó varias piezas relacionadas con el universo del cine. La música enriqueció la velada y conectó la palabra con la sensibilidad artística.

Lafuente exploró cómo la ciencia se nutre de la literatura y el cine en la creación de metáforas que han pasado al vocabulario científico y citó a Coleridge, Keats, Niels Bohr y César Antonio Molina para ilustrar la necesidad de imágenes y metáforas en la comprensión del mundo físico. «El cine ha hecho la ciencia en imágenes», dijo, recordando cómo 2001: Una odisea del espacio, de Stanley Kubrick, influyó en el diseño de trajes y naves espaciales reales.

Buena parte de la conferencia giró en torno al mito de Frankenstein y su pervivencia en el cine —más de cien adaptaciones desde 1910— como prefiguración de los dilemas éticos de la inteligencia artificial. Lafuente analizó con detalle Blade Runner (Ridley Scott, 1982), basada en la novela de Philip K. Dick ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, y destacó sus reflexiones sobre la memoria, la empatía, la humanidad y la distopía. «¿Quién es el original y quién es la copia?», se preguntó, pues los replicantes plantean cuestiones morales, éticas y políticas de enorme actualidad.

El ponente repasó igualmente clásicos como Metropolis, Ultimátum a la Tierra, Matrix o Robot Dreams, y advirtió sobre los riesgos de una IA sin control y la consiguiente deshumanización. En este sentido, mencionó el verso de Percy Bysshe Shelley —«no despiertes a la serpiente si no sabes el camino que va a tomar»— como llamada de precaución ante los avances tecnológicos. 

La nutrida asistencia que llenó el Aula de San Quirce durante todo el ciclo confirma el éxito y la consolidación de la iniciativa, que de nuevo ha logrado conjugar ciencia, medicina y humanismo en un espacio de diálogo abierto y riguroso. La colaboración entre la Real Academia de Historia y Arte de San Quirce y la Fundación Lilly posiciona a Segovia como referente cultural para la reflexión sobre los grandes desafíos contemporáneos.

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