Seis de las siete estaciones de esquí de Castilla y León estarán abiertas durante este puente de la Constitución y la Inmaculada, sumando más de 54 kilómetros esquiables. La única que permanece cerrada es la estación de Lunada, en Burgos, debido a que la cuota de nieve es demasiado alta.

En la provincia de Segovia, las estaciones de esquí situadas en la vertiente segoviana, La Pinilla y Navacerrada, abren la temporada este puente. La Pinilla, propiedad del Ayuntamiento de Riaza, contará estos días con más de 18 kilómetros de superficie esquiable, de nieve en polvo con un espesor de 40 centímetros. Con cerca de 22 kilómetros de pistas, espera recibir a 100.000 aficionados a lo largo de toda la temporada y, como novedad, este año se ha puesto en marcha un nuevo hotel.

En cuanto a la estación de Navacerrada, abre con 7,5 kilómetros de zona esquiable. Toda la estación tiene una media de 20 a 50 centímetros de espesor de nieve. Estas instalaciones cuentan con varias novedades, como una nueva pista roja, denominada Guarramillas I, y un nuevo cañón de nieve artificial con capacidad para producir cerca de 30 metros cúbicos a la hora. Sus gestores confían en alcanzar los 80.000 esquiadores durante toda la temporada.

Por otro lado, cada año gana más adeptos el esquí de fondo que se practica entre los pinares de los montes de Navafría, donde no existe más que un inmueble donde cambiarse, pero no hay remontes.

En la provincia de León, la que cuenta con mayor oferta de la Comunidad para los amantes de los deportes blancos, las estaciones de esquí de San Isidro en la localidad de Puebla de Lillo, y de Leitariegos, en las inmediaciones de Villablino, ambas dependientes de la Diputación Provincial, ofrecerán un total de 22,5 kilómetros esquiables, aunque el tiempo condicionará la apertura de ambos complejos.

San Isidro dispone en estos momentos de 16 kilómetros repartidos en 17 pistas, cuatro verdes, cuatro azules, ocho rojas y una negra. La estación cuenta con nieve en polvo con espesores de entre 20 y 50 centímetros, y se habilitarán once remontes.

Por su parte, en Leitariegos, donde la nieve acumula espesores de entre 25 y 80 centímetros con nieve en polvo, habrá a disposición de los esquiadores un total de 5,5 kilómetros. La superficie esquiable se repartirá en siete pistas, una verde, cuatro azules y dos rojas, y en cuatro remontes, es decir, dos telesillas y dos telesquíes.

 

Salamanca y Soria

La estación de esquí salmantina de La Covatilla, en la Sierra de Béjar, inició oficialmente su temporada el pasado jueves “con gran cantidad de pistas y dominio esquiable”, según destacó el responsable de Gecobesa, la empresa que gestiona las instalaciones, Alberto Segade. En total, el complejo bejarano alberga 31 pistas a lo largo de casi 27 kilómetros.

En estos momentos hay diez pistas abiertas con 7,2 kilómetros esquiables aunque, dependiendo de las condiciones climáticas, se podría llegar a 14. El tiempo de los últimos días han propiciado que en alguna de las pistas, en las que hay “nieve en polvo y en cantidad”, se alcancen los 180 centímetros de espesor aunque lo habitual es encontrar zonas con una media de entre 80 y 90 centímetros de nieve.

Los gestores de las instalaciones charras esperan durante el puente la llegada de aficionados al deporte blanco procedentes de Madrid, Extremadura, Castilla-La Mancha y Portugal, junto a esquiadores llegados de otras provincias de la Comunidad que se sumarían a los salmantinos.

Para este año, el décimo desde su apertura al público, no hay previstas inversiones destacadas aunque, precisó Segade, “se ha trabajado en la mejora de las zonas de esquí”. En lo que se han centrado los responsables es en seguir desarrollando el plan de vigilancia ambiental y adecuar todo lo necesario “para empezar la temporada de la mejor forma posible”.

En cuanto a las tarifas, apenas hay variaciones respecto al año pasado, en el que se aumentaron los precios, que permanecían inamovibles desde 2006. Para esta nueva temporada se han creado los abonos de fin de semana y los de diez días no consecutivos, y se han puesto a la venta ‘forfaits’ de temporada con precios reducidos si se adquirían con varias semanas de antelación “para favorecer los esquiadores de la zona”.

Si el temporal tarda en remitir más de lo previsto, podría darse la circunstancia de que antes de la finalización del mes de diciembre la estación esté funcionando a pleno rendimiento, lo que supondría un adelanto respecto al pasado año, en el que hasta enero no se pudieron abrir la totalidad de pistas. El aforo de La Covatilla oscila entre los 2.000 y los 2.500 esquiadores.

El único problema destacable que sufren estas instalaciones es la limitación de transporte que, en palabras de Segade, “necesita una mejora”, algo que puede llegar pronto ya que tanto el anteproyecto como la declaración de impacto ambiental del plan director de la estación tienen ya luz verde.

Por su parte, el Punto de Nieve de Santa Inés, ubicado en la sierra de Urbión soriana entre los pueblos de Vinuesa y Montenegro de Cameros (La Rioja), abrió su temporada de esquí a finales del pasado mes de noviembre con la mirada puesta en este puente. Las instalaciones disponen de nueve pistas: tres alpinas, una de fondo, una de aprendizaje, una para motos de nieve, una de esquí de travesía y otra para trineos. Además, se pueden realizar actividades como ‘snowboard’, rutas con raquetas de nieve y paseo con trineos, entre otras.

Según el director comercial del complejo deportivo, Víctor Lafuente, los usuarios que se acercan estos días festivos hasta Santa Inés provienen principalmente de Soria, La Rioja, Madrid, Valencia y Valladolid. Lafuente solicitó a la Junta que envíe diariamente una máquina quitanieves a la carretera de acceso a Santa Inés, SO-830, ya que durante toda esta semana han sido muchos los clientes que no han podido acceder a la estación. “Ayer limpiaron la carretera de acceso a las 14 horas y normalmente los usuarios intentan acceder a la pistas sobre las 10 para esquiar durante la mañana”, explicó.

 

Burgos

La única instalación invernal de Castilla y León que no ha podido abrir sus puertas durante estos días festivos es la Estación de Esquí de Lunada y Centro de deportes de invierno de Burgos, situada en la Cordillera Cantábrica, que permanece cerrada debido a que la cuota de nieve es demasiado alta, según informaron fuentes del centro.

La estación burgalesa ya estuvo cerrada la temporada pasada desde noviembre hasta el mes de febrero debido a la dureza del invierno de esta zona, en plenas laderas del Pico La Miel y el Alto de Las Corvas (1.568 metros), dentro del macizo de los Montes de Valnera que alcanza su máxima altura en la cumbre del Castro Valnera (1.719 metros).

La estación se encuentra enmarcada en una zona montañosa muy visitada por los espectaculares paisajes que ofrece de la comarca de Las Merindades, al norte de la provincia burgalesa.