El director general de Dibaq-Diproteg, Carlos Tejedor, anunció hoy que la compañía ha entrado en un concurso voluntario de acreedores al requerir de una inversión de 3,5 millones de euros que garantice la “recapitalización” de la empresa y el mantenimiento de los cerca de 200 puestos de trabajo de la compañía. En declaraciones recogidas por Ical, Tejedor aseguró que “la empresa está viva” y afirmó que cuentan con un “plan de viabilidad” que garantiza su futuro.

Sin embargo, reconoció que la búsqueda de un inversor durante 2012 no ha dado sus frutos. “Estamos manteniendo conversaciones con distintos inversores y en una recta final lo focalizamos en un inversor concreto con el que pensábamos que íbamos a poder cerrar un acuerdo con anterioridad al 31 de agosto”. No obstante, Tejedor relató que finalmente ese acuerdo “no se materializó con esa fecha”, por diversas razones, pero la principal fue una “falta de entendimiento” entre “el inversor y alguna de las entidades financieras”.

Asimismo, llegados a este punto, y conforme a las explicaciones de Tejedor, Dibaq solicitará los 3,5 millones necesarios para garantizar el futuro de la compañía a la Junta de Castilla y León y a diversas entidades financieras.

Agotados los plazos de la ley concursal Tejedor confirmó la entrada de la compañía «en un concurso voluntario”. La empresa, que ha celebrado su 25 aniversario el pasado mes de abril, anunció la puesta en marcha de varios paquetes de medidas cuyas primeras consecuencias pasarán por una reducción de la plantilla así como ajustes presupuestarios. “Confiamos en conseguir las herramientas que nos permitan poner en marcha y valor el proyecto”, sentenció Tejedor.