La Consejería de Fomento y Medio Ambiente y la Guardia Civil de Tráfico han reforzado la lucha contra la economía sumergida y el intrusismo profesional, lo que ha permitido denunciar a 2.825 vehículos (mercancías y viajeros) que circulaban sin la autorización correspondiente en 2012. Además, para combatir la competencia desleal en el sector, se han puesto 9.300 denuncias por no respetar los tiempos de conducción y descanso y 2.724 por llevar más carga de la autorizada.

Los servicios de inspección y vigilancia de la Junta tratan de desterrar las malas prácticas en el transporte, un sector que sufre las consecuencias de la subida de los precios del combustible y la caída de la actividad económica. El exceso de oferta, que ha generado la crisis, ha llevado a algunos profesionales a optar por conductas que tratan de reducir costes de manera fraudulenta, lo que según Fomento distorsiona el mercado y altera los precios.

La actuación se ha basado en el Plan Anual de Inspección de Transportes por Carretera de Castilla y León, un documento que se consensúa con los agentes económicos y sociales y se coordina con la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil. Esta estrategia ha priorizado este año inspecciones selectivas sobre conductas infractoras, como la ausencia de autorización, los tiempos de conducción y descanso, la manipulación del tacógrafo y el limitador de velocidad, el exceso de peso en sectores como la remolacha o la madera, las mercancías peligrosas y el transporte escolar.

En total, la Consejería controló 114.978 vehículos, formuló 19.000 denuncias e inmovilizó 1.537 vehículos. La ausencia de autorización fue una de las sanciones más habituales entre los transportistas castellanos y leoneses, representando el 14,9 por ciento, es decir, 2.825. Solo los profesionales de Valladolid y Burgos motivaron un tercio de las denuncias (894). También, se pusieron 342 en Zamora, 338 en León y 311 en Segovia. Le siguieron Ávila con 278, Salamanca con 240, Palencia con 217 y Soria con 205.

También, entre las 750 inspecciones a empresas, los servicios del Ejecutivo autonómico realizaron controles a 88 empresas de transporte público de mercancías que no efectuaron el visado de sus autorizaciones en 2011 y tampoco lo renovaron en 2012. De esta forma, se revisaron 289 autorizaciones. También se examinaron tres certificados a conductores de terceros países, se requirieron 2.254 documentos de control y se inspeccionaron a 142 operadores de transporte.

En relación al cabotaje, se controlaron en carretera 1.968 vehículos extranjeros, formulándose dos denuncias por carencia de la licencia comunitaria. Además, sobre la documentación se tramitaron 3.409 denuncias, un 17,9 por ciento del total, las más numerosas. De ellas, la mayoría se registraron en cinco provincias: Valladolid (494), Burgos (480), Soria (479), León (459) y Zamora (456). En Ávila y Salamanca, fueron donde menos se incoaron (195 y 156).

 

Descansos

Casi la mitad de los transportistas sancionados en 2012 cometieron una infracción relacionada con los tiempos de conducción y descanso, lo que afecta a la seguridad, las condiciones sociolaborales de los trabajadores y genera prácticas contrarias a la libre competencia. En total, se contabilizaron el pasado año 9.300 denuncias, un 48,94 por ciento, ya que incluyen 2.732 por exceso de tiempo de conducción, 788 por ponerse al volante de forma ininterrumpida, 2.672 por los descansos diarios, 3.108 por manipulación de los discos.

En las inspecciones a empresas, se controlaron los tiempos de conducción y descanso en 520 operadoras y a 2.034 vehículos de 2.014 conductores y se analizaron 70.619 jornadas de trabajo, lo que derivó en 168 denuncias. Solo los transportistas de León, Segovia y Valladolid fueron generaron 4.008 denuncias, el 43 por ciento, al motivar 1.699, 1.256 y 1.053 sanciones, respectivamente. A ellos, les siguieron los profesionales abulenses con 1.024. Por debajo del millar, se encuentran los transportistas de Palencia (993), Soria (920), Burgos (819), Salamanca (794) y Zamora (742).

 

Tacógrafo y exceso de peso

En relación con la manipulación o ausencia del tacógrafo, se denunciaron a 722 transportistas en Castilla y León, si bien este tipo de infracciones sólo motivó el 3,8 por ciento de las denuncias en 2012. Las provincias de León y Burogs fueron donde más expedientes sancionadores se iniciaron con 115 y 108 denuncias. A ellas le siguieron Palencia (93), Zamora (84), Segovia (80), Soria (74), Valladolid (69), Salamanca (57) y Ávila (42).

Respecto al exceso de peso en la carga, los servicios de inspección del Gobierno autonómico detectaron 2.724 sanciones, lo que supuso el 29,2 por ciento de las denuncias. Los profesionales de Burgos (541), Valladolid (529) y Palencia (442) fueron en este capítulo los más infractores, seguidos de los de Zamora (395), Segovia (326), León (244), Ávila (143), Soria (59) y Salamanca (45). A través de campañas específicas, entre el 22 y el 24 de mayo y el 3 y el 5 de octubre, se realizaron 767 controles de pesaje de larga duración, que permitió denunciar 145 infracciones. También, se llevó a cabo controles de pesaje dinámico a 571 vehículos y se detectaron 69 infracciones.

 

Controles y sanciones

En total, 19.000 vehículos de transporte nacional e internacional de mercancías y viajeros fueron denunciados en 2012, la gran mayoría (18.832) mientras circulaban por las carreteras de Castilla y León. Las denuncias fueron el resultado de los 114.978 controles -112.944 en carretera- que se llevaron a cabo a vehículos de estas características el pasado año (101.236 nacionales y el resto, 13.742, internacionales), cifra que representó un 19,3 por ciento menos que en 2011, con un incremento del 0,31 por ciento en el número de sanciones.

Por provincias, el mayor número de controles se efectuó en Segovia con 17.542, lo que significa un 15,25 del total, seguida de Soria, con 15.071 (13,1 por ciento). Burgos y Palencia registraron 14.990 y 14.366 inspecciones en cada una de ellas (lo que representa alrededor del 13 por ciento). En puestos intermedios se situaron León(13.955), Zamora (12.596), Valladolid (9.966) y Ávila (9.438). A la cola, Salamanca, con 7.054.

Igualmente, se inmovilizaron 1.537 vehículos. Destacan los 427 de Palencia, los 257 de Salamanca y los 232 de Burgos.

También, se llevaron a cabo campañas específicas por el personal de la Junta -65 funcionarios y 23 agentes auxiliares- en colaboración con 58 especialistas en transporte de la Guardia Civil de Tráfico. Además de los pesos de las cargas, se vigilaron a 343 vehículos de transporte escolar, con 43 infracciones, y 113 vehículos del transporte a la Demanda, con 14 denuncias. En cuanto al trabajo administrativo del personal de los servicios de inspección durante el año 2011, se incoaron 11.925 expedientes sancionadores y se resolvieron 12.181.

 

Implantación de tacógrafo digital

La Consejería de Fomento y Medio Ambiente, a través de sus servicios territoriales, ha expedido 66.453 tarjetas de tacógrafo digital de los cuatro tipos existentes (de conductor, de empresa, de centro de ensayo y de control) desde octubre de 2005, fecha en la que comenzó la implantación del sistema. Sólo en 2012 se expidieron 11.069 tarjetas, frente a las 13.119 de 2011, debido a que el pasado año se renovaron un gran número de ellas, ya que expiraba su periodo de validez (cinco años).

De ellas, casi dos de cada diez correspondió a profesionales leoneses (2.181); un 18,38 por ciento, a Valladolid (2.035 tarjetas); un 15,33 por ciento, a Burgos (1.697); un 12,55 por ciento, a Salamanca (1.390 tarjetas); un 8,38 por ciento, a Palencia (928 tarjetas); el 7,98 por ciento, a Zamora (884); el 7,67 por ciento, a Segovia (849); el 5,62 por ciento, a Ávila (623), y el 4,33 por ciento, a Soria (480).

El tacógrafo digital controla la jornada laboral de los conductores profesionales y aporta datos como el tiempo dedicado a la conducción, al descanso o a otras actividades, los kilómetros recorridos, datos del ‘chófer’ y origen y destino del transporte. Se constituye en un elemento imprescindible para vigilar que los transportes de mercancías y viajeros que se someten a la normativa de tiempos de conducción y descanso, garantizando así la competencia leal entre transportistas.

Su instalación es obligatoria, con carácter general, para los vehículos destinados al transporte de mercancías de más de 3,5 toneladas de masa máxima autorizada (MMA), incluidos remolques y ‘semirremolques’ y para los destinados al transporte de viajeros con más de nueve plazas el conductor.