La recogida de firmas promovida por el Ayuntamiento de Segovia contra el Palacio de Congresos de Segovia en ‘La Faisanera’ promovido por la Diputación Provincial, consiguió recaudar durante 17 días un total de 13.131 rúbricas. Del 21 de junio al 7 de julio, dejó al alcalde de Segovia, Pedro Arahuetes, el buen sabor de boca de haber superado el objetivo que se marcó en secreto el regidor municipal, las 12.116 firmas, mismo número de votos que consiguió el Partido Popular de Segovia en las últimas elecciones municipales.

“El tamaño sí importa”, bromeó Arahuetes antes de dar comienzo a su comparecencia ante los medios de comunicación mientras portaba en su mano el acta redactada por el notario segoviano José María Olmos Clavijo. Las cifras ofrecidas por el primer edil suponen un 32 por ciento del censo electoral y el 45,5 por ciento de las personas que votaron en las últimas elecciones. Entre ellas con una alta representación de cargos del PP, según subrayó el alcalde de Segovia, quien se reservó de dar a conocer sus nombres.

Las cifras hablan sí solas para el alcalde de Segovia quien ha aseguró, tras conocer los resultados, entender las razones por las que el PP se apresuró a paralizar la consulta popular puesta en marcha antes de la recogida de firmas. Para Arahuetes, esto demuestra el “cinismo y la hipocresía” de los ‘populares’ a quienes emplazó a escuchar el “clamor popular” de los segovianos que se opusieron “a que se utilice dinero público para tapar los errores y la gestión de una empresa privada”, señaló en referencia a la sociedad Segovia 21, inmersa en un proceso judicial.

“Es un hecho histórico” recalcó Arahuetes quien incidió en que la Junta de Castilla y León y la Diputación de Segovia deben paralizar el proyecto porque no “pueden despreciar” a los 13.131 ciudadanos que “sin ningún tipo de coacción” firmaron en contra del mismo. A ambas administraciones se entregará mañana una copia certificada del acta notarial que contiene, según el regidor, “la voz de Segovia” en la que se ven representadas las opiniones de organizaciones como la Agrupación Industrial de Hosteleros Segovianos (AIHS), la Asociación Provincial de Industrias de la Construcción de Segovia (APIC), la Asociación Segoviana de Empresas Auxiliares de la Construcción (ASEAC) o la de la Iniciativa Social de Mujeres Rurales de Segovia (ISMUR).

 

“Señoritos de cortijo”

Lo más “sorprendente” para el alcalde de Segovia, Pedro Arahuetes, resultó el posicionamiento del presidente de AIHS, Julián Duque, quien tras conocer la noticia del proyecto del Palacio de Congresos ofreció su apoyo “sin fisuras”. Sus declaraciones provocaron las quejas de varios hosteleros quienes mostraron su desacuerdo en una opinión sin consensuar con los socios de la agrupación y que, tras una asamblea en la que participaron 19 representantes de 300, mostró su opinión en contra.

Allí mismo y de acuerdo con las declaraciones del regidor, Vázquez habría prometido la retirada del proyecto si los hosteleros se mostraban en contra del mismo. Por este motivo, Arahuetes instó al presidente de la Diputación a cumplir su palabra “aunque no lo va a hacer porque todos sabemos lo que puede valer su palabra”.

Arahuetes menospreció el respaldo de la Cámara de Comercio y la Federación Empresarial Segoviana (FES) puesto que para él, no suponen una representatividad debido a que ambos órganos presididos por Pedro Palomo son participantes de Segovia 21. “Aquellos señoritos de cortijo hay que ir dejándoles aparcados de lado” manifestó el alcalde de Segovia para resaltar una vez más la opinión ciudadana.

También volvió a pedir al portavoz del grupo municipal del PP, Jesús Postigo, explicaciones sobre su implicación con la sociedad Segovia 21 y al presidente de la Diputación, Francisco Vázquez, los datos solicitados a través de una misiva entre los que figuran operaciones financieras, deudas o proceso legal para pagar con dinero público una infraestructura en un lugar privado.

Ante las banderas institucionales de las diferentes administraciones dispuestas en el antiguo salón de plenos del Consistorio y entre las que destacaba la del Gobierno regional con un crespón negro por el accidente que ayer acabó con la vida de 9 personas en la provincia de Ávila, Arahueres destacó que el resultado de la recogida de firmas es “la voz de Segovia” mientras agradeció la implicación del equipo de Gobierno municipal y a los voluntarios que participaron.

 

Hasta los tribunales si hace falta

Precisamente Arahuetes destacó la implicación ciudadana quien a su parecer sintió el proyecto promovido por la Diputación como “una tomadura de pelo que no se debe permitir”. “El sí o sí de Julián Duque, el sí o sí de Paco Vázquez o el sí o sí de Jesús Postigo, no nos vale en esta ciudad”, añadió.

Mientras continuó señalando que “eso es totalitarismo y dictadura”, el alcalde de Segovia aseguró que continuará “hacia delante” si la Junta y la Diputación desoyen a la ciudadanía. Para el alcalde de Segovia, las 13.131 firmas obliga al Consistorio a “un gesto de responsabilidad” sin descartar recurrir a los tribunales para paralizar el proyecto cuando reciba los datos solicitados al presidente de la institución provincial.

“Habrá que mirar con lupa la aportación de fondos públicos en una empresa privada. Eso se llama de una manera un código penal, de otra manera en un código ético, y de otra manera en el código civil, y por eso no podemos hablar hasta que nos tengamos la información”, aseveró el primer edil.

Antes de finalizar, el alcalde de Segovia, Pedro Arahuetes, aseguró que la recogida de firmas no costó “un solo euro” a las arcas municipales y señaló que en el caso de que el notario expendiese una factura y fuera pagado con dinero del Ayuntamiento de Segovia, la opinión pública tendría conocimiento del mismo.