Cuando uno se pone al volante tiene que estar alerta y conducir con los cinco sentidos puestos en la conducción. Gestos tan comunes, y a la vez peligrosos, como mirar un mapa, programar el gps o fumar pueden ser la causa de más de un susto en la carretera o, incluso, un accidente de tráfico.

Según los datos facilitados por la Subdelegación del Gobierno, más de la mitad de las muertes en la carretera están relacionadas con la distracción o la somnolencia.

La campaña de control llevada a cabo entre el 5 y el 18 de marzo se saldó con 117 denuncias en cerca de 5.000 controles, lo que supone un 2’3% de infractores.

La campaña tenía como objetivo sensibilizar a los conductores de conducir con la máxima prudencia y “evitar prácticas que pueden ocasionar percances, como hablar por el móvil, marcar un número de teléfono, mirar un mapa, usar sistemas de navegación o GPS o fumar”, según explicó la subdelegada del Gobierno, Pilar Sanz.

La Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial establece como infracción grave: conducir utilizando cascos, auriculares u otros dispositivos que disminuyan la obligatoria atención permanente a la conducción y usar teléfonos móviles, navegadores u otros sistemas de comunicación mientras se conduce. Esta infracción se castiga con una multa de 200 euros y la pérdida de tres puntos del carné de conducir.