Alrededor de 18.000 personas atendieron la llamada del Movimiento 15M y salieron a las calles de Castilla y León para rechazar el Pacto del Euro que el Parlamento Europeo ratificará la próxima semana y que prevé, según denunciaron fuentes del colectivo de ‘indignados’, una serie de reformas económicas que, con la “excusa de la estabilidad europea, empobrecen a los ciudadanos, rebajan la dignidad humana y hacen saltar por los aires todo principio democrático al dejar en manos de las grandes empresas y los bancos algunos derechos fundamentales de los ciudadanos”.

Aunque Salamanca, León y Valladolid fueron las ciudades con mayor afluencia (5.000 personas en cada una), con estas premisas miles de castellanos y leoneses respaldaron de forma pacífica las tesis del Movimiento 15M para salir hoy a la calle bajo dos lemas que protagonizaron las protestas: ‘¡Europa para los ciudadanos y no para los mercados!’ y ‘¡Por el futuro de los jóvenes y la dignidad de los mayores!’. Además de estos mensajes, en las calles de las principales ciudades de la Comunidad resonaron los gritos que los manifestantes han hecho famosos en el último mes, tales como ‘lo llaman democracia y no lo es’, ‘no somos mercancía en manos de políticos y banqueros’ o ‘para todos paz, no solo para ellos’.

El buen tiempo también estuvo presente en todas las manifestaciones, lo que contribuyó a que fueron apoyadas por mucha gente de todas las tipologías, desde jóvenes a personas mayores, familias con niños en sus carritos y también en silla de ruedas. Todos ellos tenían algo en común, su ‘indignación’ con la situación actual y ganas de cambio.

Así, en Salamanca cerca de 5.000 personas de todas las edades y condiciones recorrieron las principales calles para advertir que la aprobación del ‘Pacto del Euro’ conlleva un paquete de medidas que “devolverá a España a la Edad Media”. La ciudad registró un incidente en el que, tras realizar una sentada silenciosa que se prolongó por espacio de dos minutos, un participante aprovechó la división del grupo para entonar el ‘cara al sol’, lo que provocó que fuera reprendido por el resto de personas y apartado del recorrido, aunque sin llegar a la violencia.

El colectivo en Salamanca anunció finalmente que continuará saliendo a las calles “cada vez más fuerte” para quejarse “por pagar los platos rotos” y hacer saber a la clase política que son los ciudadanos “los que deben tomar las decisiones”.

También 5.000 personas salieron a la calle en Valladolid según el ‘Movimiento 15M’, 3.000 según la Policía Municipal, los cuales se sumaron, pese al intenso calor, a los ‘indignados’, para expresar su rechazo al Pacto del Euro. La manifestación partió de la plaza Colón pasadas las 19 horas para recorrer la Acera de Recoletos y las calles Miguel Íscar y Duque de la Victoria, hasta desembocar en la Plaza Mayor. Mismo número de ‘indignados’ recorrieron las calles más céntricas de León, en una protesta encabezada por una pancarta en la que se podía leer ‘Solo nosotros podemos cambiar las cosas. No hay pan para tanto chorizo’. Del mismo modo, en el manifiesto leído en la Plaza de la Catedral solicitaron “transparencia en el sistema político y financiero, la desaparición inmediata de todos los paraísos fiscales” o el freno para “la veloz carrera en la venta de derechos laborales y sociales a favor de las grandes multinacionales».

 

Importante afluencia

Aunque Burgos no fue de las capitales con una mayor afluencia, la importancia radicó en que los alrededor de medio millar de personas que salieron a las calles burgalesas se desvincularon de la convocatoria nacional del 15M por no compartir ciertas reivindicaciones. Cerca de las 20.30 horas, comenzó la protesta en la Plaza Mayor, con gritos como ‘Usureros, políticos y banqueros’. Muchos de los manifestantes portaron pegatinas en las que se leía ‘Sigo luchando’. Los ‘indignados’ estuvieron ‘acompañados’ en todo momento por un furgón de la Policía Nacional, para evitar que la protesta llevara consigo actos violentos como los registrados el 11 de junio, día de la constitución del Ayuntamiento, y que se saldó con dos detenidos.

Soria fue la única capital que celebró su manifestación por la mañana. En ella, alrededor de 150 personas del ‘Movimiento 15M’ protestaron de forma pacífica por las calles sorianas para evidenciar su malestar con el capitalismo. En Palencia y Segovia la cifra fue superior, y hasta 300 personas en ambos casos decidieron apoyar a los ‘indignados’.

Igual sucedió en Ávila, donde medio millar de personas se vieron afectados por el retraso en el comienzo del acto en el Mercado Grande, debido a que en la misma plaza se desarrollaba un pequeño concierto con motivo del Día de la Música, y los manifestantes esperaron a que finalizara para no interrumpirlo.

Por último, hasta un millar de personas salieron a la calle en Zamora contra el Pacto del Euro en respuesta a la convocatoria formulada por el 15M, mientras que en Benavente, segunda ciudad de la provincia, lo hizo un centenar de ‘indignados’.

 

Pacto del Euro

El colectivo 15M denuncia que el Pacto del Euro busca “ligar los salarios a la productividad, en lugar de acompasarlos con el precio de la vida, imponer recortes en el gasto público o promover bajadas en la cotizaciones de empresas al tiempo que se suben impuestos generales”, como el IVA o el de los carburantes. En ese sentido, el documento “obliga, negro sobre blanco, a todos los ciudadanos a pagar una crisis que no han causado”.

Esta ratificación supondrá también, según recuerda el Movimiento 15M, “imponer” límites al déficit, “que no se adapta a las necesidades de cada país”, y que concluirán con “una reducción de la inversión pública en infraestructuras, así como los llamados gastos sociales improductivos, tales como sanidad, educación, pensiones y políticas de empleo, y que deteriorará el Estado del Bienestar”.

En cuanto a las medidas fiscales “regresivas”, el Pacto del Euro “antepondrá” las subidas de los impuestos indirectos, como el IVA, o los tributos sobre la energía (carburantes o electricidad), “que afectan en mayor medida a las clases populares”.

Por último, los manifestantes lamentaron que, tras la firma, los poderes públicos “continuarán inyectando dinero a las entidades financieras y tapando con los impuestos de los ciudadanos los agujeros causados por la burbuja crediticia e inmobiliaria”.

Imágenes por ICAL