La tensión ha sido la nota predominante durante toda la sesión plenaria. Desde primera hora, concejales populares y socialistas se han dedicado todo tipo de calificativos. Los asistentes al pleno hemos sido testigos de estos adjetivos que pasan desde ‘cínicos’ a mentirosos o, por ejemplo, referirse al dinero como ‘tela’ o al propio alcalde haciendo una pedorreta (gesto que luego ha pedido que se retirara) refiriendose al caso omiso que los consejeros del Partido Popular en el Consejo de Administración de Caja Segovia, quienes previsiblemente votaron en contra a la integración de la entidad con Banca Cívica, como se habia dispuesto desde la Junta de CYL.

En la última moción, aquella que hacía referencia a las mejoras en la estación del AVE, propuesta por el Partido Popular y defendida por la edil Susana Moreno se ha desatado la tormenta. La concejala ha comenzado su intervención diciendo: “Lamento el tono de este pleno. Yo pediría un poco más de respeto para los concejales que estamos presentes, los medios de comunicación, vecinos y todos los segovianos. No entiendo un pleno en el que el portavoz dice mierda, habla de la pasta, el alcalde haciendo pedorretas…(…)”. El alcalde ha pedido a la concejala que se centrará en la moción o, de lo contrario, la retiraría la palabra».

Sin hacer mucho caso a la advertencia, la concejala ha continuando su discurso y ha criticado al portavoz socialista por decir que, para el PP, no existe futuro en Segovia. «De todas las cuestiones que ha comentado el señor portavoz, que me ha destinado, una sí que me interesa poner en evidencia que no es así. Yo sí que creo que hay esperanza para el futuro de Segovia, si no lo creyera no estaría aquí porque le aseguro que aguantarles es…»

Y hasta aquí escuchó el alcalde. En ese momento se ha levantado y ha suspendido el pleno durante una hora, previsiblemente hasta las 13,30 horas. Al parecer, y según apuntan fuentes municipales, la causa de esta decisión ha sido el aviso de un pequeño incendio en el centro Almuzara, donde se ha desplazado el alcalde, y no la tensión que se estaba viviendo en el Salón de Plenos.

Sin embargo, y al margen de este incidente, este fragmento del pleno es sólo un ejemplo más del día a día en el Ayuntamiento, sólo la gota en un océano de desacuerdos.

 

Cada pleno nos cuesta 3.600 euros

Desde las ocho de la mañana y hasta las 12,30 horas, los 25 concejales del Ayuntamiento han debatido distintas cuestiones, como el sueldo, la crisis, los presupuestos… En pocas o ningunas han llegado a un acuerdo entre el equipo de Gobierno (PSOE-13 concejales) y la oposición (PP-12 concejales), haciendo gala de la mala tónica que se vive esta legislatura en la Casa Consistorial. Cada pleno ordinario supone para las arcas municipales 3.600 euros, 200 euros de las dietas de los concejales no liberados (un total de 18 ediles) y la parte proporcional al sueldo del alcalde y los ediles liberados. Si dividimos esta cuantía por el salario mínimo interprofesional, casi seis personas cobrarían un mes de salario, una cantidad nada despreciable para no llegar a ningún acuerdo.