El Partido Popular de Segovia no está contento con el funcionamiento del minibus eléctrico que recorre la Línea 9 de bus urbano.  Consideran que las averías han sido muchas y aseguran que el vehículo en cuestión «ha permanecido averiado 5 meses de los 9 que han trascurrido de este año».

Así lo trasladaron al último pleno municipal, lamentando que no se haya producido por parte del equipo de Gobierno «ni una disculpa a los usuarios, ni un asomo de autocrítica, ni una mención a los recursos públicos dilapidados teniendo en cuenta que el vehículo costó a los segovianos un cuarto de millón de euros y sus costes de explotación ascienden a más de un millón de pesetas al mes». Para ellos, lo peor de esta situación es que «al estar la Línea 9 atendida por un único vehículo cada avería supone la supresión de esa línea, que deja sin servicio a todos los ciudadanos que la usan, sean muchos o pocos».

«La respuesta del PSOE de Pedro Arahuetes en el pasado Pleno fue sencillamente que no estaban «orgullosos», sino «orgullosísimos» del funcionamiento de un servicio público que es imposible que cale en la ciudadanía porque funciona un día de cada dos y de este modo es improbable crear un hábito de uso», explican.

 

«Cero euros» para las cámaras de la Plaza Mayor

Recuerdan también los populares que en el pasado Pleno, los populares se interesaron también «por el coste de implantación del nuevo sistema de cámaras de vídeo que regularán, según ha sido anunciado, en breve el tráfico rodado en la Plaza Mayor de Segovia». Según explican en una nota, «la respuesta del Equipo de Gobierno fue que el coste del nuevo sistema no estaba contemplado en los Presupuestos del Ayuntamiento porque era de ‘cero euros'».

Para los populares esta respuesta no es sino «un nuevo intento de confundir a los segovianos en relación a los pésimos resultados y la mala gestión del sistema de bolardos inteligentes cuyo fracaso ha obligado a buscar este nuevo sistema». «Se empeñan en insistir en que el coste de sus errores es cero euros para los segovianos y las arcas públicas», explican  Pero debieran ser conscientes de que los ciudadanos son inteligentes y saben que todo tiene un coste que al final se termina conociendo por mucho que se intente camuflar».