El Consejo de Administración de Bankia ha reforzado su compromiso con la gestión ética y ha aprobado un nuevo Código Ético y de Conducta para la entidad, que establece las normas y líneas de actuación que asumen todos los profesionales de Bankia y guían su comportamiento y actuación profesional.

El Código implica a todos los profesionales del banco -su Comité de Dirección ha sido el primero en asumirlo y firmarlo-, que lo asumen como de obligado cumplimiento y se comprometen a regular bajo sus pautas su actividad y relaciones con sus grupos de interés. Por ello, según recoge el nuevo código de conducta, la relación de Bankia con sus clientes se basa en la confianza mutua para establecer relaciones duraderas. Su actuación estará orientada no sólo a asumir sus compromisos contractuales, sino a comercializar productos y servicios de calidad, personalizados y adaptados a sus características y necesidades. El código indica que en el momento de la contratación de productos financieros es necesario asegurarse de que el cliente no sólo entiende su contenido y beneficios, sino también los riesgos y costes.

La relación con los profesionales ha de promover la igualdad de oportunidades en la promoción profesional y la conciliación laboral/familiar, y la relación con los profesionales se basa en la integridad, transparencia y contratación responsable.

El Código Ético y de Conducta “es breve y sencillo, porque creo que lo que no se puede explicar con claridad ni se comprende ni se cumple”, explica José Ignacio Goirigolzarri, presidente de Bankia, “y estoy convencido de que así garantizaremos la transparencia de nuestras actividades y seguiremos construyendo un futuro sostenible y rentable basado en nuestros valores: integridad, profesionalidad, compromiso, cercanía y orientación al logro”.

 

Canal de denuncia, gestionado por un externo independiente

Una de las principales novedades que incorpora el Código Ético y de Conducta es el canal de denuncias, del que podrán hacer uso los empleados así como los proveedores de la entidad, y que será gestionado por una firma externa, que tramitará las denuncias, las dudas o las sugerencias y las trasladará al Comité de Ética y Conducta.

Bankia se sitúa a la vanguardia internacional en esta materia al trasladar a un independiente externo la gestión de esta herramienta de comunicación con sus grupos de interés. Los clientes, por su parte, seguirán disponiendo de sus canales habituales de comunicación.

Para garantizar que el Código no sólo se conoce, sino que se asume y se cumple, el nuevo Comité de Ética y de Conducta de Bankia supervisará su cumplimiento, promoverá el desarrollo de un comportamiento ético en toda la organización, adoptará las medidas necesarias para resolver actuaciones cuestionables, tramitará situaciones de conflicto de interés y evaluará anualmente el grado de cumplimiento del código, con el objetivo de adecuarlo a la evolución del negocio.