Los ciudadanos otorgan casi un notable a la sanidad pública en Castilla y León, en concreto, un 6,82 sobre diez, lo que supone casi medio punto más que la media nacional que logra 6,35 puntos. Así lo pone de manifiesto el Barómetro Sanitario del Ministerio de Sanidad correspondiente al año 2009 que sitúa a la Autonomía en el cuarto puesto del conjunto de España, y en el primero entre las comunidades pluriprovinciales. El primer puesto lo ocupa Asturias, con un 7,21, seguida por Navarra y La Rioja, con 7,19 y 6,97 puntos, en cada caso. No obstante, la encuesta alerta de que debe mejorar en los tiempos de espera para las consultas, el número de camas individuales y en la información sobre las vías de reclamación.

Así lo explicó hoy el consejero de Sanidad, Francisco Javier Álvarez Guisasola, durante la presentación del estudio, elaborado por la Agencia Nacional de Calidad del Sistema Nacional de Salud y el Centro de Investigaciones Sociológicas entre los meses de marzo y noviembre de 2009, sobre una muestra de 7.800 entrevistas, de las que 426 se desarrollaron en la Comunidad Autónoma, todas a mayores de edad. El error es de un +/- 1,13 por ciento y el nivel de confianza, del 95,5 por ciento.

El estudio sirve para conocer las expectativas y la opinión de los ciudadanos sobre el funcionamiento de los servicios sanitarios públicos en España y para fijar las prioridades de las políticas de salud. Destaca, entre otros aspectos, que ante una enfermedad grave, el 65 por ciento de la población regional acudiría a la sanidad pública, un porcentaje ligeramente superior al del conjunto del país que es del 57,9 por ciento.

En atención primaria, nueve de cada diez personas, el 91,3 por ciento, consideran muy buena o buena la atención del médico de familia, también por delante del 86,1 por ciento nacional. Además, casi ocho de cada diez usuarios eligen el servicio sanitario público para este tipo de consultas, el 77,3 por ciento, por delante del 62,8 por ciento de la media del país, lo que sitúa a Castilla y León como la segunda región con un porcentaje más elevado. También, algo más de la mitad, el 50,1 por ciento, opina que la atención primaria ha mejorado en los últimos cinco años, y un 39 por ciento que sigue igual.

Dentro de este nivel asistencial, casi siete de cada diez personas reconocen que obtienen cita para el médico de familia en el mismo día (66 por ciento frente al 40,7 por ciento nacional), una puntuación que siempre ha estado por encima de la media nacional, aunque comenzó a distanciarse de forma significativa en 2007, fecha en la que la Consejería comenzó a aplicar diversas medidas como la cita médica telefónica y, de forma más reciente, por sms y a través del portal de Salud (www.salud.jcyl.es), explicó Álvarez Guisasola.

Por lo que respecta al tiempo que dedica el médico de atención primaria al paciente, en estos momentos la nota es de un 7,17, frente al 6,58 del conjunto del país, puntuación que ha ido en aumento desde el año 2004, cuando era de 6,7 puntos, 6,5 para el conjunto del país. En este sentido, los ciudadanos también otorgan la segunda mejor nota nacional a la atención a domicilio en la Comunidad, con un 7,9, “a gran distancia” del 6,96 que dan de media para el conjunto de España.

Entre otros aspectos de la asistencia sanitaria en atención primaria, la población otorga 7,8 puntos a la cercanía de los centros, frente al 7,7 por ciento de la media del país; 7,4 puntos al horario de atención (7,2 para España); un ocho al trato recibido por el personal sanitario (7,4); un 7,7 al conocimiento del historial (7,1); un 7,8 a la información sobre los problemas de salud (7,2), mientras que las notas más bajas se registran en el tiempo para las pruebas diagnósticas, con5,6 puntos, similar al conjunto del país, con 5,2 puntos, y en equipamiento y medios tecnológicos, con 6,3, por debajo de la media nacional que se sitúa en 6,7 puntos.

Atención especializada

Por lo que respecta al nivel asistencial de atención especializada, el 83,8 por ciento de la población valora que la atención en las consultas de especializada ha sido muy buena o buena, frente al 82 por ciento nacional. El trato del personal obtiene un 7,69, frente al 7,21 de la media del país, y el número de especialidades a las que se tiene acceso, un 7,66, cuando en España se cierra con un 7,36.

Los encuestados, de los que el 45,6 por ciento manifiesta haber acudido a una consulta de especializada en el último año, otorgan un 6,7 al tiempo dedicado (6.3 puntos en la media nacional); 7,4 puntos al equipamiento y medios tecnológicos (7,3); 7,7 al trato recibido por el personal sanitario (7,2); 7,4 a la información que reciben sobre los problemas de salud (7), y 6,7 puntos al conocimiento de su historial (6,5).

En el lado opuesto se encuentran los tiempos de espera en sala, que obtienen 5,3 puntos (5,5 en España); la facilidad para conseguir cita, con 5,7 puntos (5,4), y los tiempos de espera para consultas, con 4,5 puntos, por debajo de la media nacional de 4,8. El consejero de Sanidad reconoció que este es un parámetro en el que hay que seguir trabajando para mejorarlo, aunque, dijo, hay un “porcentaje importante” que reconoce que las administraciones están trabajando para avanzar en este sentido.

Hospitales

La mayoría de la población, casi nueve de cada diez (87,5 por ciento), observa que la atención que reciben en los hospitales ha sido buena o muy buena, porcentaje que coincide con la media nacional, y otorga un 7,7 a los cuidados del personal médico en estos centros asistenciales, cuando en España la nota es de un 7,19.

Además, más de ocho de cada diez (83,2 por ciento) afirma que contó con un médico responsable en su proceso asistencial, por encima del 69,5 por ciento del la media del país, y en general valoran bien los distintos aspectos de la asistencia sanitaria: hostelería (6,4 frente a 6,3 en la media nacional); papeleo al ingreso (6,4 frente a 6,2); cuidados y atención de enfermería (7,7 frente a 7,3); trato del personal no sanitario (7,3 frente a 6,9); equipamiento y medios tecnológicos (8,1 frente a 7,7) información sobre la evolución del problema de salud (7,6 frente a 7,2).

La asignatura pendiente en el ámbito hospitalario es el número de personas que comparten habitación, parámetro que obtiene 5,4 puntos, similar a la media nacional de 5,5. El consejero reconoció que se trabaja en este aspecto y que el Plan de Infraestructuras Sanitarias 2002-2011 está contribuyendo a que en los nuevos centros y en los centros reformados el 40 por ciento de las habitaciones sean individuales. “Se corregirá en los próximos años con la finalización de todas las obras”, sentenció.

Urgencias

En general, la atención que se recibe en urgencias también es buena o muy buena, según el 77,8 por ciento de la población (77,7 para España), y el 68,9 por ciento considera que ha siso muy rápida o bastante rápida, por encima del 64,4 por ciento nacional.

En cuanto a la confianza en los profesionales, la media supera el 80 por ciento para todas las categorías, tanto médicos (el 84,8 por ciento confía mucho o bastante en ellos), como personal de enfermería (87,2) y otro personal sanitario (83,6).

Mientras, otorgan un 5,3 a la información sobre los servicios prestados; un 4,7 a la referida a los derechos y vías de reclamación; un seis a la que se refiere a campañas sobre problemas de salud, y un 5,7 a los trámites de acceso a especialista u hospital. Sobre estos datos, Álvarez Guisasola precisó que indican que los ciudadanos demandan mayor información, algo en lo que se tiene que trabajar a través del portal de Salud y de campañas informativas.

Coordinación con otras autonomías

Finalmente, el Barómetro también indica que buena parte de la población, el 89,3 por ciento, entiende que es bueno que exista una coordinación entre las comunidades autónomas a la hora de ofrecer servicios sanitarios, lo que opina el 84,9 por ciento de la población general.

Por ello, el consejero destacó que la Junta trabaja en este sentido, algo que pone de manifiesto que ya cuente con acuerdos de cooperación con nueve de las siete autonomías limítrofes y que en breve se ampliará también a Cantabria, con cuya Presidencia se mantienen contactos. De este modo, quedaría pendiente el acuerdo con el Gobierno del País Vasco, algo en lo que Álvarez Guisasola precisó que también se está trabajando.