Una autobomba, varios agentes medioambientales y una cuadrilla terrestre trabajan en este momento en las tareas de remate del incendio originado durante la tarde del pasado sábado 29 de junio en la localidad segoviana de Frumales y que afecta también al término municipal de Cuéllar. Según fuentes de la delegación de la Junta de Castilla y León en Segovia, el incendio está controlado pero aún no puede darse por extinguido, ya que se trata de una zona muy boscosa y todavía muy caliente por las llamas de los últimos días, por lo que todo el perímetro, debe ser refrescado a conciencia.

Se estima que el fuego ha arrasado casi 40 hectáreas, pero es necesaria hacer una perimetración terrestre que aporte los datos exactos de las consecuencias de este incendio.

Las causas del incendio continúan sin conocerse, pero varias fuentes consultadas apuntan que podría tratarse de un incendio provocado posiblemente por cangrejeros que, por la hora y el lugar, debían estar pescando en el río. Aunque tampoco está confirmado que el fuego se originara en el propio río Cega, los indicios señalan que comenzó desde una de sus orillas y probablemente por una hoguera encendida. Por su parte, el delegado territorial de la Junta, Javier López-Escobar incidió en que no existen pruebas concluyentes para determinar el origen del incendio por lo que esperará hasta que concluyan las investigaciones para dar a conocer las causas del mismo.

El primer incendio del verano en la provincia de Segovia tuvo que lamentar únicamente pérdidas materiales en extensión de montes públicos.