El segoviano Pedro Delgado lo ha vuelto a conseguir. Un total de 1.900 ciclistas de 19 nacionalidades diferentes ha acompañado a la leyenda de la bicicleta en la marcha cicloturista que lleva su nombre y que recorre buena parte de la sierra segoviana. Las ascensiones a Navacerrada, Cotos o la Morcuera no son más que la excusa perfecta para los participantes que 20 años después de la retirada de Delgado aún le admiran y están dispuestos a pasar cinco horas sobre la bicicleta acompañándole en un exigente recorrido condicionado por el calor y el viento.

La tradición de la marcha, no competitiva y que cumple en 2012 su decimonovena convocatoria, determina que en cada edición un excompañero del campeón del Tour del año 1988 resulta homenajeado por la organización. En esta oportunidad ha sido el abulense Ángel Arroyo, con el que Perico compartió equipo y experiencias en el mítico conjunto Reynolds en los años 80.

Delgado alabó la figura de el conocido como ‘El Salvaje’ y afirmó cumplir una deuda con Arroyo: “Tenía pendiente una marcha en su nombre porque para mí fue un hombre importante en mi evolución profesional y además creo que pudo ganar un Tour de Francia y no tuvo mucha suerte”.

Pedro Delgado, que ocupó la posición 171 en la prueba, reconoció que su popularidad no decrece con el paso de los años porque: “Estoy metido en los medios de comunicación y la gente te sigue manteniendo en la mente con esa frescura y aquí en Segovia todo es más fácil”. Entre los participantes destacar hasta nueve exciclistas profesionales entre los que se encontraban Pepe Recio, Enrique Aja o Julio Jiménez, además de un participante de 75 años como el más veterano y uno de 18 como el más joven. Como curiosidad, reseñar que uno de los participantes acudió a la marcha procedente de Brasil. El ganador de la prueba fue el catalán Cristián Collado siendo el primer castellano y leonés el segoviano Antonio Martín, que ocupó la cuarta plaza.

En la mente de los organizadores ya está la planificación de la vigésima marcha cicloturista Pedro Delgado, aunque para el propio ciclista: “Organizar esto no es nada fácil, todos los años hay algún imprevisto. Siempre intentas hacerlo todo coordinado pero siempre hay algo que te deja con un sabor de boca incómodo. Al fin y al cabo esto es un reto deportivo y es lo que hay que cuidar. Tratamos de hacer lo mejor posible para que las 2.000 personas que vienen lo pasen lo mejor posible y no les falte de nada. Cada año lo sacamos adelante, que es lo mejor”.