Los restaurantes, bares y discotecas de todas las provincias de Castilla y León tendrán los mismos horarios de apertura y cierre a partir del próximo 18 de junio, según la nueva normativa sobre espectáculos públicos y actividades recreativas que publica hoy el Boletín Oficial de Castilla y León (Bocyl) y que busca “conjugar el derecho al descanso de los ciudadanos, con el derecho al ocio y a la diversión, y el mantenimiento de las empresas y de los 30.000 puestos de trabajo del sector”, según explicó el consejero de Interior y Justicia, Alfonso Fernández Mañueco.

De esta forma, los bares, cafeterías y restaurantes tendrán que cerrar a diario a las 1.30 horas; los jueves, a las 2 horas, y los fines de semana y festivos, a las 2.30 horas. Por su parte, los bares musicales, especiales o pubs, podrán estar abiertos a diario hasta las 3.00 horas, mientras que los jueves ese horario se ampliará hasta las 4.00 y los fines de semanas y festivos, hasta las 4.30 horas.

Por lo que respecta a las discotecas y salas de fiesta, el cierre ordinario serán las 4.30 horas; el de los jueves, las 5.30 horas, y el de fines de semana y festivos, las 6.30 horas. Además, se ha establecido también un horario de cierre para los cines, en los que a diario la última proyección debe comenzar como máximo a las 0.05 horas; los jueves, a las 0.30 horas, y los fines de semana y festivos, a la 1.00.

Tras mantener una reunión con representantes del sector de la hostelería para analizar la nueva orden, Fernández Mañueco aseguró que el hecho de que hubiera horarios diferentes provocaba “desventajas” entre los negocios, que ahora estarán en “igualdad de oportunidades”, y que además la unificación mejorará la seguridad en las carreteras, ya que evitará los desplazamientos nocturnos de los clientes que se producen en la actualidad a otras zonas donde los establecimientos cierran más tarde.

Asimismo, el consejero incidió en que la normativa establece un “escalonamiento” de los horarios para cada subsector, de forma que no entren en competencia entre ellos. Además, atendiendo a una petición de los hosteleros, se ha introducido como novedad un horario especial para los jueves por la noche, más amplio que el de diario sin llegar a lo establecido para los fines de semana y que “da respuesta a un hecho real que existe en la sociedad”, que es la elevada cantidad de personas que disfrutan del ocio nocturno ese día de la semana.

Fernández Mañueco explicó que los ayuntamientos podrán solicitar autorización para ampliar estos horarios durante periodos festivos como Semana Santa o Navidad, en fiestas locales o en días con eventos especiales en los que se prevé una elevada afluencia turística. En cuanto al funcionamiento de las terrazas, quedará bajo regulación municipal porque “es un tema de ocupación de la vía pública”.

El consejero advirtió de que van a ser “estrictos y vigilantes” con el cumplimiento de esta norma, que califica el retraso respecto a la hora de cierre como infracción grave, con sanciones desde 601 a 30.000 euros, y que penaliza la reincidencia con multas desde 30.001 hasta 300.000 euros, además de suspensiones de actividad temporales o definitivas.

También, avisó de que serán “estrictos” en cuanto al tiempo fijado para el desalojo de los locales, que es de 15 minutos salvo para los establecimientos con un aforo superior a 500 personas, en los que se han establecido 30 minutos.

 

Amplio consenso

Fernández Mañueco destacó el “amplio consenso” con el nace esta normativa, ya que para su elaboración la Junta ha escuchado a todos los sectores manteniendo contactos con las administraciones locales, las asociaciones de hosteleros, de vecinos y de consumidores, el Consejo de la Juventud, los sindicatos y los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado. Asimismo, la orden cuenta con sendos dictámenes favorables de la Comisión Regional de Espectáculos Públicos, el Consejo Económico y Social, y el Consejo Consultivo.

En cuanto a su correcta aplicación, explicó que en los próximos días la Consejería mantendrá reuniones técnicas con las delegaciones territoriales de la Junta para aclarar cualquier duda y que éstas, a su vez, se reunirán con las subdelegaciones del Gobierno y los ayuntamientos, que son los que tendrán que garantizar que se respeta. A este respecto, se mostró convencido de que “la mayoría de los empresarios van a cumplirla” y consideró que su entrada de vigor el 18 de junio les ofrece “un tiempo prudencial” para adaptarse a la normativa, de la que gran parte de su contenido “se conoce hace muchos meses”.

También, el presidente de la Federación de Hosteleros de Castilla y León, Esteban Díez, opinó que el plazo es suficiente, además de destacar la importancia que tiene esta norma para el sector, que llevaba “muchos años” pidiendo la unificación de horarios. “Es algo que nos satisface y que facilita que en estos tiempos difíciles se puedan mantener las empresas y los puestos de trabajo”, aseguró.