Villarrubia efiende el equipo “potente y cohesionado” que ha configurado en su Ejecutiva y que “respeta a todas las singularidades”. Apuesta por un partido “autónomo al 100 por 100” que necesita “armarse” en su contenido autonómico para hacerlo “más intenso”.

Su intención y deseo es que el PSOE salga a la calle y “pise el barro” para estar del lado de los problemas de la gente y para recuperar su credibilidad y defiende que estará con los problemas pero “no para hacer ruido”.

 

¿En qué va a cambiar el discurso del PSOE de Castilla y León en esta nueva etapa?

Mi intención no es marcar diferencias, sino marcar objetivos y el objetivo es poner al partido a disposición de los ciudadanos con un discurso fuerte y creíble que emana fundamentalmente del trabajo de miles de militantes. Ofrecemos a la sociedad un partido sólido, fuerte y unido. Por eso hay que continuar con la defensa del Estado del Bienestar, para acercarnos al gobierno progresista que necesita Castilla y León, algo que empieza a ser urgente con la derecha en el poder del Estado y los riesgos que eso conlleva para el mantenimiento de de los derechos y el Estado de Bienestar. No es mi objetivo decir cuáles son las diferencias, si no cuáles son los objetivos y qué vamos a hacer para conseguirlos.

 

Decía Óscar López poco antes del relevo que su principal espina era que no acabábamos de hacer Comunidad ¿Qué ideas tiene usted sobre el refuerzo del proyecto común?

Las ideas que tenemos pasan fundamentalmente por gobernar la Comunidad para hacer una Castilla y León más y mejor. Para ello, hay que desarrollar el Estatuto por que con ello se haría una buena labor para hacer más Comunidad. Invito al PP, que puede porque gobierna, desarrollar una norma jurídica que está en vigor.

 

¿Se va a dirigir al PP formalmente con esta solicitud o va a tener algún tipo de iniciativa?

Haremos ambas cosas, hablaremos con el PP y haremos iniciativas desde las Cortes. El no desarrollo del Estatuto está impidiendo que se haga frente a los problemas como la pérdida de empleo y la despoblación porque no se están utilizando los instrumentos, ni hay voluntad política, ni ahora en tiempos de crisis, ni en los de bonanza. En algún momento, los ciudadanos le harán pagar al PP en las urnas el no desarrollo del Estatuto.

 

Dentro de la propia organización, el peso de las organizaciones provinciales es muy importante, ¿considera que la organización autonómica también debe reforzarse?

Sin duda. Igual que no hay un sentimiento de Comunidad comparable en Castilla y León, lo digo con pesar pero es la realidad, a otras comunidades es verdad que la cultura autonómica de nuestro partido, que ha ido creciendo progresivamente y más en los últimos años, necesita también paralelamente de armarse con un contenido más intenso. No es fácil de hacer porque es una comunidad extensa, con escasa población, con más de 2.000 municipios, con singularidades y diferencias importantes entre las distintas provincias y sin un interés de quien ha gobernado para que haya conciencia autonómica.

 

Ese contenido más intenso del que habla, ¿cómo se consigue?

Se trata de que en los distintos niveles políticos en los que actuamos, incluido las Cortes generales y también en las provincias, tengamos en cuenta un poco más todos lo que es el proyecto y los intereses de Castilla y León como Comunidad. Además, hay que intentar coordinar estrategias y políticas de actuación e intensificarlas en las nueve provincias, pero con el respeto a las singularidades y diferencias que hay en cada una de las provincias. En el congreso hemos apostado claramente por el fortalecimiento de la Comunidad y de las ejecutivas provinciales en el proyecto autonómico. Castilla y León no puede ser la megasuma de las nueve provincias, aunque con el respeto a la importancia y singularidades que tienen las nueve provincias.

 

Hay quien interpreta la estructura de la Ejecutiva –dos vicesecretarías y 48 miembros- como una concesión a las provincias ¿dificulta esto tener un mensaje unitario?

Si la concesión se entiende por aumentar la participación y la información yo doy por buenas esas concesiones, pero sobre todo lo importante es que el resultado final es un equipo muy potente, muy cohesionado, que representa a la totalidad de las sensibilidades dentro del partido. Es un gran equipo y se irá viendo más pronto que tarde.

 

¿Cuál va a ser el papel de esas dos vicesecretarías?

Hay que definirlo pero una de las vicesecretarias va a ser portavoz de la Ejecutiva y otro portavoz será el responsable de Economía, Julio López. Tendrán funciones de enlace, de coordinación y de mayor grado de representación para recorrer las nueve provincias. Lo que sí quiero dejar claro es que no he permitido ningún veto dentro de la Ejecutiva y nadie ha impuesto a la vicesecretaria general de León, más que el propio secretario general. No quiero decir que alguien no intente vetar a nadie pero no es el caso. No es por ningún veto, si no porque quedó claro que las vicesecretarías generales las iba a decidir yo y que no se las iba a comunicar a nadie.

 

¿Ha recibido alguna indicación en los últimos días? ¿Cuál ha sido el que ha hecho usted?

Para nada, cero. Ni sugerencias, ni indicación, ni mucho menos consejos. Yo si he hech un encargo inmediato a la Ejecutiva: que empecemos a estar con la gente y decirles la verdad, decir lo que representamos y a intentar ganar la credibilidad que hace mucho hemos perdido y que no se recupera en un día, si no en mucho tiempo. Con absoluta autonomía, cada uno en el lugar que esté y con una petición lógica de coordinación para que no parezcamos el ejército de Pancho Villa, pero dentro de eso con libertad en la defensa de lo que representamos y de estar con la gente. No es un mandato, sino una sugerencia y una forma de actuar.

 

¿Qué planes tiene el nuevo secretario general para abrir el partido a la calle?

Pisar la calle, pisar el barro -cuanto menos se pise mejor porque significará que las calles están asfaltadas- pero allí donde no esté pisar el barro y estar con la gente y donde estén los problemas. Nosotros vamos a estar donde haya problemas y podamos echar una mano, no para hacer ruido con los problemas. Vamos a colaborar y dar alternativas en el ámbito de Castilla y León para ayudar a resolver los problemas igual que seremos contundentes en nuestra oposición en lo que sea injusto y defenderemos las líneas rojas, vengan de donde vengan y si el Gobierno de España fuera socialista también lo haríamos si hiciera lo que hace el Gobierno de la derecha que es atropellar derechos, libertades y los recortes del Estado del Bienestar, en todo porque no se si va a quedar algo sin recortar.

 

Otra de las cuestiones a las que se refirió es que va a hacer un partido más autónomo, ¿eso cómo se consigue con el secretario de Organización en las Cortes?

No, autónomo al 100 por 100. No es una cuestión del secretario de Organización, es una cuestión colectiva. Ser autónomo significa que nadie decide nada por nosotros a cambio de nada, que no admitimos presiones de nadie, que no vamos a renunciar a lo que tenemos que hacer por ventajas de ningún tipo. Vamos a ser autónomos de todos, no es soberbia, sino respeto a lo que ha sido siempre nuestro partido. Lo vamos a ser asumiendo las consecuencias y el precio que esto significa.

 

Ha ofrecido acuerdos a la Junta y ha establecido líneas rojas, pero hay un tema inmediato y delicado como es el papel de las diputaciones y la ordenación del territorio que dentro de su partido contemplan desde opiniones diferentes

Sobre diputaciones, hay que dar la vuelta como a un calcetín a sus funciones. No digo si tienen que suprimirse o no, es el debate más teórico y menos realista. A mi juicio son innecesarias, pero si se mantienen debe eliminarse duplicidades, gastos superfluos porque al desarrollarse el título VIII de la Constitución la prestación de servicios deben ir a los ayuntamientos con una mayor descentralización de competencias de las comunidades autónomas y de las delegaciones territoriales. Es un debate positivo y práctico pero como están ahí, debemos darles contenido para que no sean centro de gasto sectario y con escaso control.

 

¿Cuál será la postura de su partido en los grupos de trabajo que diseñan el modelo de ordenación de los territorios de Castilla y León?

El que gobierna es el PP y este tema es uno de los grandes fracasos del PP en Castilla y León. Ahora se nos pide colaboración. Colaboración sí, y corresponsabilidad donde nos toque, pero de los 25 años de desgobierno y abandono de este tema el responsable es el gobierno del Partido Popular. Que cada palo aguante su vela, dentro de los consensos posibles.

 

Respecto al estado autonómico, ¿entiende el PSCyL que debe pasar por algún tipo de reforma?

El estado autonómico ha sido uno de los grandes aciertos de nuestro país. Nos ha traído los años de más prosperidad y más igualdad y más reequilibrios entre los territorios y las personas de la historia de nuestro país aunque hay aspectos manifiestamente mejorables. Muchos de ellos derivan de la propia gestión de quien tiene encomendada la competencia. ¿Entonces de que estamos hablando de un problema de las autonomías o de una mala gestión? Los problemas son de gestión y de control, no de competencias. La postura del PSOE es que se puede abaratar costes y que hay margen para el ahorro, pero no estamos de acuerdo con que se recorte en sanidad y educación, porque son los dos elementos esenciales para la igualdad de los seres humanos. Están recortando con miopía el potencial de futuro porque recortando uno hoy están recortando cinco mañana.

 

En cuanto a los congresos provinciales, ¿cómo se va a garantizar la neutralidad y qué espera de ellos?

La regla, que algunos llaman de plata, y que debería ser de oro, el respeto a las minorías, pero que también las minorías respeten lo que ha decidido la mayoría.

 

En las dos provincias donde se ha formado una gestora, ¿será posible retomar la unidad?

Quiero, deseo y confío en que sea así. Cuando hay problemas, no se arreglan en un día, pero creo que hay voluntad mayoritaria, amplísima y ahí están los resultados del congreso, no hacía mí, sino del conjunto de órganos colegiados, en el que se ha dicho que se quiere partido sólido, potente, fuerte y que se proyecte a la sociedad. Eso si no tiene su continuidad en los ámbitos provinciales es bastante complicado. Yo confío en la responsabilidad y en el buen hacer de los compañeros, porque lo han demostrado.

 

León siempre ha reclamado tener un hecho diferencial ¿El PSCyL contempla alguna fórmula?

El PSOE contempla el respeto a las singularidades de todas y cada una de las provincias, no los privilegios de unos compañeros sobre otros. La Comunidad es muy diferente con situaciones y singularidades contradictorias y opuestas en algún interés. Eso se puede intentar entender, comprender y respetar. Si hay singularidades lo último que hay que hacer es juzgar y rechazar porque eso produce divisiones. Hay que intentar entender, comprender, apoyar y aunar, aunque sea complicado por la propia condición humana.

 

Sin embargo, ha habido hasta hace muy poco posiciones de dirigentes del PSOE leonés contrarias, incluso, a la propia Comunidad

Lo que hubiera en el pasado pues hubo, no merece la pena valorar declaraciones de personas que ya no están. Está convocado para el mes que viene el congreso en León y son los compañeros de León los que decidirán los resultados de sus temas.

 

¿Espera críticas por estar vinculado a la escena política nacional en su condición de diputado?

Mi trabajo fundamental va a estar en Castilla y León y en Madrid, por la responsabilidad que ostento, la Portavocía de Justicia, estará al servicio del conjunto de los ciudadanos porque está en el ámbito de los derechos y libertades, que también afecta a Castilla y León. Pero quiero que se sepa, que desde Madrid voy a estar trabajando para Castilla y León y que vivo, donde he vivido siempre, que es en Palencia, y que voy a seguir estando en Palencia y que ahora voy a estar un poco más en Valladolid. En Madrid voy a estar lo justo. Con amplitud, la mayor parte del tiempo la dedicaré a Castilla y León.

 

¿Qué criterios se van a tener en cuenta para decidir el candidato a la Presidencia de la Junta en 2015?

No toca más que aplicar el procedimiento. El objetivo desde hoy, que es el mismo que había ayer, pero con energía renovada y con más energías porque vamos a sumar las energías de Óscar (López) en las Cortes con el nuevo equipo para que en 2015 intentemos que haya presidente o presidenta socialista. ¿Dónde habría que firmar ahora en 2015 para que fuera presidente o presidenta una compañera socialista que no fuera yo? Firmaría ahora mismo y haría el mismo trabajo y con la misma ilusión.

 

Finalmente, respecto a la cuestión generacional entre López y Villarrubia ¿Le molesta?

En absoluto, cada uno que opine lo que quiera. Yo aquí estoy, he sido elegido democráticamente y espero no decepcionar porque existe cierto grado de ilusión y expectativa para ver si sumamos algo más. Yo voy a dirigir la energía, que dirigía antes a mi provincia, a luchar por el mismo proyecto político. Me he comprometido en exclusiva con Castilla y León, aunque ahora estoy en el Congreso. Qué importa generaciones, yo soy yo y mis circunstancias.