La crisis agudiza el ingenio. Este es el caso de Yolanda Miguelsanz, una segoviana de 24 años que observó asustada como la empresa donde trabajaba comenzaba a tener problemas para hacer frente a los gastos y, por tanto, a su propia nómina. Esta situación, no exenta de nervios, hizo que se lanzara a poner en marcha su propio sueño, una peluquería canina. Aunque el sueño comenzó años atrás, cuando Yolanda obtuvo su título de ‘Alta peluquería canina’ de la mano de uno de los más prestigiosos profesionales en este ámbito, César Alonso, fue hace unos meses cuando finalmente se materializó en una auténtica realidad.

Sin embargo, la audacia y la necesidad de crear para destacar en tiempos de crisis hizo que se planteara cómo, dónde y cuándo debía iniciar esta nueva andadura empresarial, un tanto arriesgada y muy innovadora. “Tenía claro que si montaba una peluquería canina normal difícilmente funcionaría y, por tanto, decidí acondicionar una furgoneta gracias a la ayuda de mi familia y mi novio”, asegura Yolanda quien, tras valorar los inconvenientes de un negocio en un local, los gastos que ocasiona, así como las ventajas que supone que el servicio llegue hasta los hogares de sus propios clientes, en este caso, de sus amos.

Así nació Pompass, realmente es “peluqueria canina normal pero móvil”. La mecánica es muy sencilla, insiste, “a mi me llaman y voy a la puerta de la casa y realizo el mismo trabajo que en un local. Todo por el mismo precio o incluso podría decir que algo mas bajo y, además, la sexta visita es gratis”, explica esta emprendedora que, asegura, “los perros están mas tranquillos porque no hay que trasladarles a ningún sitio, soy yo la única que se mueve”.

Su sede está en Segovia capital pero, cada día, son más las salidas que hace por pueblos. En realidad, recorre toda la provincia e incluso no descarta ofrecer sus servicios en otros puntos de Castilla y León. “En las primeras llamadas para concertar citas se me saltaban las lágrimas”, bromea Yolanda que, a sus 24 años, reconoce que conseguir poner en marcha una empresa está cargado de dificultades. En este sentido, “y más en estos tiempos”, pide sensibilidad a las administraciones para que potencien y ayuden a los jóvenes emprendedores para que vean en el autoempleo una salida laboral. “En mi caso, fue una alternativa y me alegro de haber tomado la decisión”, asegura tras reconocer que los inicios “son difíciles”. 

Un centro de belleza portátil

Acceder a la furgoneta de Pompass es, en realidad, acceder a un auténtico centro de belleza. El vehículo esta equipado con todo tipo de comodidades para los perros, cuenta con calentador de agua, bañera, una mesa, un armario, una jaula que “sólo utilizo en casos de urgencia” así como todos las herramientas necesarias para cortar, bañar, peinar y secar. Sin embargo, además de estos servicios tan tradicionales, los amos de los canes solicitan otros muchos tratamientos como ‘trimming y stripping’, limpieza de oídos, corte de uñas o baños relajantes, hidratantes, repelentes de parásitos, de brillo…

Asegura que el calor relaja a sus caninos clientes aunque, en ocasiones, recibe la visita de perros muy estresados incluso, reconoce, “he tenido algún susto y uno de ellos me mordió” aunque achaca esta situación a la novedad y, poco a poco, los perros se acostumbran a este tipo de tratamientos e incluso muestran su alegría cuando Yolanda llega a la puerta de sus casas.