Castilla y León registró un total de 4.476 disoluciones matrimoniales en 2008, cifra que representó un 15,45 por ciento menos que en 2007, cuando se rompieron 5.294 enlaces. De esta forma, el descenso autonómico supera la media nacional que se situó el pasado año en el 13,5 por ciento ya que en el conjunto del Estado se pusieron fin a 118.939 casamientos frente a los 137.510 de hace dos años, según la estadística de Nulidades, Separaciones y Divorcios publicada hoy por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Asimismo en Castilla y León el número de rupturas equivale a 1,75 disoluciones por cada millar de habitantes por lo que la Comunidad fue donde menos disoluciones se produjeron en términos porcentuales, junto con Extremadura (1,8) y Castilla-La Mancha (1,83). Sin embargo, en 2007 en la autonomía se ponía a fin a 2,09 enlaces por cada 1.000 habitantes, por lo que, el pasado ejercicio se puso fin a la tendencia de incremento registrada en los últimos años ya que se redujeron las disoluciones. Aunque la media española es superior ya que se colocó en el 2,58.

Por tipos, el divorcio absorbió la casi totalidad de las disoluciones con 4.044 casos, un 14,26 menos que en 2007; seguida de las separaciones 421 frente a las 569 y las nulidades (siete). Estas cifras fueron similares proporcionalmente a las del conjunto de las autonomías, donde hubo 110.036 divorcios, 8.761 separaciones y 142 nulidades.

Por provincias, la lista la lidera León (1.046 disoluciones), seguida muy de cerca por Valladolid (1.018). A continuación se encuentran Salamanca (617), Burgos (600), Zamora (298), Palencia (305), Segovia (228), Ávila (222) y Soria (142).