Castilla y León fue el año pasado la tercera comunidad de España con menor tasa de disoluciones matrimoniales (nulidades, separaciones y divorcios), 1,72 por cada mil habitantes, cifra sólo mejorada por Extremadura, con 1,70, y Castilla-La Mancha, con un 1,65. La región mantuvo prácticamente las mismas cifras del año anterior, en el que se registraron 4.476 disoluciones matrimoniales, 56 más que en 2009.

Por categorías, en Castilla y León se produjeron el año pasado 4.027 divorcios, 393 separaciones y ninguna nulidad, frente a los 4.044 divorcios, 425 separaciones y siete nulidades de 2008.

El número de disoluciones matrimoniales por cada 1.000 habitantes en España fue de 2,27 en 2009, cifra inferior a la del año anterior (2,58). Por comunidades autónomas, las que registraron las mayores tasas fueron Canarias (2,83), Principado de Asturias (2,62) y Cataluña (2,61), así como la ciudad autónoma de Melilla (3,04), según informa el Instituto Nacional de Estadística en nota de prensa.

En 2009 se produjeron en España 106.166 disoluciones de matrimonios, un 10,7% menos que en el año anterior. De esta manera continua la disminución de las rupturas matrimoniales iniciada en el año 2007. Por tipo de ruptura matrimonial, en 2009 se produjeron 7.680 separaciones (un 12,3% menos que en el año anterior) y 98.359 divorcios (un 10,6% menos). Por su parte, hubo 127 nulidades, un 10,6% menos que en el año 2008.

Los divorcios representaron el 92,7% de las disoluciones, frente al 7,2% de las separaciones y el 0,1% de las nulidades. De esta forma, se consolida la tendencia al alza de los divorcios en el global de las disoluciones matrimoniales. Además, se produjeron 158 disoluciones de matrimonios homosexuales. De esta cifra, 87 fueron rupturas entre hombres y 71 entre mujeres.

El 64,6% de las disoluciones matrimoniales en 2009 fueron de mutuo acuerdo, lo que supone un aumento respecto al 63,7% registradas el año anterior. Del total de divorcios, el 64,4% fueron de mutuo acuerdo y el 35,6% no consensuados. Por su parte, el 67,6% de las separaciones fueron de mutuo acuerdo y el 32,4% contenciosas.

Dichas cifras suponen un crecimiento, en términos relativos, de las rupturas consensuadas respecto al año anterior (en 2008, el 63,7% de los divorcios y el 64,6% de las separaciones fueron de mutuo acuerdo). En el 17,1% de los divorcios hubo separación previa (frente al 21,4% del año anterior).