La 30ª edición de la feria de arte contemporáneo más importante de España, ARCO Madrid, abrió sus puertas con gran expectación por ver el aire fresco y de renovación que su nuevo director, Carlos Urroz, ha podido inculcar al certamen tras la severa crisis en que se ha visto sumido en los últimos años. “Hemos trabajado duro”, aseguró Urroz instantes antes de dar por inaugurada la feria. Optimismo moderado y mucha ilusión eran hoy la tónica habitual entre artistas y galeristas en los primeros compases de la cita, que un año más ha contado con una nutrida representación de Castilla y León, con protagonismo para 22 artistas cuyo trabajo puede contemplarse hasta el domingo 20 en los expositores de 19 galerías.

Entre los más asistentes más madrugadores, figuraban la anterior directora de ARCO, Lourdes Fernández, que acompañaba al director del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Manuel Borja-Villel, y a la directora de Exposiciones del MNCARS, Teresa Velázquez (ex directora a su vez del Museo Patio Herreriano de Valladolid). El arquitecto Norman Forster era uno de los que más flashes de los fotógrafos levantaba a su paso, mientras una de las primeras en rascarse el bolsillo era la baronesa Thyssen, que adquiría en el expositor de Distrito 4 la espectacular instalación del chileno Iván Navarro ‘Ocio 4 (White)’, capaz de transformar un simple tambor en un abismo interminable.

Segovia tiene su representación a través de dos lienzos sin título realizados en 1967 y 1984 por el desaparecido Esteban Vicente ocupaban un lugar privilegiado en el stand de Elvira González. Además, el ceutí afincado en la localidad segoviana de Torrecaballeros Carlos León exhibe el espectacular lienzo ‘Granate y humo nº 2’ en Max Estrella.

 

Obra sin título del pintor segoviano Esteban Vicente, realizada en 1984, en el expositor de Elvira González en Arco