El número de trabajadores autónomos de Castilla y León se redujo en 842 en el mes de febrero, lo que supone que su número, que se situó en 20.043 en la Comunidad, disminuyó un 0,4 por ciento en relación al mes de enero. Por lo tanto, en lo que va de año en la autonomía 1.770 autónomos se dieron de baja en la Seguridad Social. Burgos y Segovia anotan la mayoría de las bajas, mientras Ávila, Palencia y Salamanca registran los menores descensos, según informó la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA) en un comunicado.

El descenso contabilizado en la autonomía en el número de autónomos fue superado en la provincia burgalesa que marcó una caída de 0,6 por ciento y Segovia con 0,5 por ciento. En torno a la media autonómica se encuentran León, Valladolid, Soria y Zamora (-0,4). Por debajo de este porcentaje, se situaron Ávila, Palencia y Salamanca con unas pérdidas de autónomos de un 0,3 por ciento. Sin embargo, en términos absolutos los mayores descensos correspondieron a Burgos (172), León (166) y Valladolid (146).

“No podemos permitirnos el lujo de continuar perdiendo autónomos a ese ritmo en Castilla y León”, aseguró la presidenta de ATA en Castilla y León, Soraya Mayo a Ical.  “Los datos no son más que el resultado del pasotismo institucional ante el colectivo de autónomos”, dijo al tiempo que añadió que todavía existe “margen” para mejorar aspectos fundamentales como el acceso al crédito, la reestructuración del Instituto de Crédito Oficial (ICO), la reforma de la Ley de Morosidad o del IVA. También planteó la posibilidad de establecer una rebaja de los impuestos. “Lo que hace falta es voluntad política, sensibilidad y valentía para llevarlas a cabo”, aseveró.

Finalmente, Mayo indicó que para compensar las bajas con las altas, la Junta de Castilla y León debería poner en marcha de forma “inmediata” medidas para fomentar el autoempleo y consolidar el tejido de autónomos ya que según aseguró se encuentran en la “cuerda floja”.