Paloma Maroto está empeñada en conseguir una ciudad limpia. Al término de la legislatura le gustaría que le recordaran por haber cumplido este objetivo. Cree que se puede hacer mucho más para conseguir que los segovianos cuiden la ciudad como si fuera su casa, y tras celebrarse la Semana de la Movilidad, hace un balance bastante positivo, pero afirma que todavía nos queda mucho por hacer. La concejala no tiene una fórmula mágica para convencer a los ciudadanos de cumplir con esta tarea, considera que es cuestión de tiempo y educación.

¿Qué balance hace de la Semana de la Movilidad?

La verdad es que, en general, estoy bastante satisfecha, el nivel de participación ha aumentado con respecto a otros años. Tanto en los talleres destinados a los colegios, como los de puertas abiertas, la participación de los niños ha sido muy alto y han disfrutado mucho, y con ellos, los padres. En cuanto al autobús gratuito, el número de pasajeros también ha aumentado respecto al año anterior, ya que los jueves es un día en el que los segovianos cogen mucho el autobús, por el tema del mercado, y ha habido un total de 19.980 pasajeros. Lo que no me deja muy satisfecha es el tema de dejar el coche en casa, no se ha producido descenso con respecto a años anteriores. Estamos concienciados de palabra, pero a la hora de la verdad la gente sigue utilizando el coche para desplazarse.

¿Cuáles son las líneas de trabajo de la concejalía que dirige Paloma Maroto?

En el ámbito de Protección Civil se ha dado un gran paso con la construcción del nuevo parque de bomberos y policía local. Es un edificio que reúne las últimas tecnologías, pero que hay que concluir. Forma parte de un proyecto mucho más ambicioso, que tiene un gran coste y para el que necesitamos el apoyo económico de la Junta de Castilla y León en un difícil momento económico. A falta de finalizar el proyecto, de momento, el nuevo edificio alberga al cuerpo de bomberos. Los medios materiales con los que cuentan, los camiones, están en buenas condiciones gracias al convenio con la Diputación Provincial aunque eso tiene su contrapartida, y es que los bomberos de la capital tienen que salir a los fuegos que se registran en la provincia.

También me gustaría crear algún grupo de voluntarios de Protección Civil, una patrulla medioambiental para concienciar a los ciudadanos u ofrecer cursos de formación.

 

Y en medio ambiente ¿cuáles son sus objetivos?

Mi principal objetivo es mantener limpia la ciudad. Tenemos un servicio de limpieza de lujo que hay que aprovechar. Los residuos orgánicos se recogen diariamente, el papel y el vidrio tres días a la semana, además hay un servicio de recogida de enseres a domicilio, de saca para obras menores, de papel-cartón comercial. Así que, insisto, tenemos un servicio de lujo que hay que utilizar bien, respetando los horarios y colaborando entre todos para mejorar la imagen de la ciudad.

 

¿No se respeta la ordenanza sobre la recogida de residuos?

La gente no está suficientemente concienciada. Todos los años se hacen campañas informativas. Nos cuesta mucho llegar a asumir que la ciudad es nuestra segunda casa y hay que mantenerla limpia; por nosotros mismos, y no sólo por los turistas. Mientras vayamos por la calle y no nos molesten los chicles pegados en el suelo, botellas, plásticos o envases no conseguiremos la limpieza suficiente por muchas campañas que se pongan en marcha.

No tengo una fórmula mágica para convencer a los ciudadanos de que hay que ser cuidadosos y mantener limpias las calles.

Los turistas se llevan la imagen de una capital limpia, pero para mi no es suficiente y creo que se puede mejorar. En la zona del Recinto Amurallado se actúa de forma continua en este sentido. Pero yo pienso que no debemos tener todo en orden para los turistas, si no que los primeros beneficiarios somos los propios vecinos.

En el caso de los comerciantes que sacan las cajas de cartón y las dejan junto a los contenedores fuera del horario establecido y sin plegar, deben hacer un esfuerzo para cumplir la normativa porque ellos mismos viven de la imagen de Segovia. No es cuestión de ir poniendo multas todo el día si se incumple la normativa, son los ciudadanos los que deben darse cuenta de las ventajas de que Segovia esté aseada. De vez en cuando se sanciona, pero no se puede funcionar a base de multas. Tendríamos que tener un policía en cada área para comprobar que los dueños de perros retiran los excrementos de sus mascotas, para la recogida de cartones, para los vándalos que destrozan el mobiliario urbano, etc. Está claro que la concienciación ciudadana es fundamental.

 

¿Se ampliará la red de caminos peatonales y vías para ciclistas?

Aparte del que haremos dentro del proyecto de recuperación de la senda del Arroyo Vadillo, me gustaría diseñar otro entre La Lastrilla con San Lorenzo. De hecho, ya estamos trabajando en ello porque, además de ser un paseo bonito, uniría la capital y La Lastrilla. En ese caso, hay que hacer una intervención importante en torno al tanque de tormentas construido en la cercana localidad, hay que hacer canalizaciones, conducir las aguas y otras actuaciones, antes de acondicionar el camino. También habría que buscar financiación en la Junta de Castilla y León. Es, sin duda, un proyecto interesante para comunicar dos municipios vecinos y, además, gobernados por grupos políticos diferentes pero con intereses comunes.

Por otro lado, el camino de Hontoria depende del presupuesto, porque hay terrenos que creemos que no son de propiedad municipal y ahora no es momento de meterse en expropiaciones. Adecentaremos un poco, eso sí, la zona de la Fuentecilla. Me encantaría recuperar el Valle de Tejadilla, pero éste será un proyecto largo y costoso. En este caso, primero tiene que intervenir la Confederación Hidrográfica del Duero para resolver los problemas del colector.

Y no puedo olvidarme del proyecto de la Vía Verde del Eresma. Yo lo que quiero es que empiecen los trámites, para que el proyecto siga adelante, aunque la licitación no se produzca hasta el año que viene. Lo importante es que el proyecto no se quede en un cajón, si no que empiece a dar sus primeros pasos.

 

Y la idea de plantar un árbol por cada segoviano ¿en qué punto se encuentra?

Seguimos avanzando. El año pasado hicimos una plantación importante en Fuentemilanos y otra en Madrona, y campañas con motivo del Día del Árbol. En los próximos meses se estudiará una nueva plantación también en Madrona; hay que ver que el terreno elegido es de propiedad municipal y reúne las condiciones necesarias.

 

¿Cómo se puede mejorar la gestión del agua? ¿Derrochamos agua los segovianos?

Este asunto lo lleva el responsable de Obras, José Llorente, pero yo también lo tengo asumido como propio y creo imprescindible renovar las redes, porque se pierde mucha agua por tener tuberías obsoletas. Es una inversión que no se ve, porque se entierra, pero es una obra muy necesaria. Por otra parte, consumimos agua alegremente, estamos acostumbrados a dar el grifo y ya está, sin darnos cuenta de que es un bien que se acaba.

 

¿Una buena idea sería instalar contadores de agua individuales para que cada hogar sepa la cantidad de agua que consume y sea responsable?

Sí, porque hay gente que individualmente no es consciente del agua que gasta al estar en una comunidad de vecinos. De hecho, cada vez se opta más por tener calefacción o contadores de agua individuales para saber cuánto se consume y cómo puede recortar el gasto, si opta por ducharse o bañarse; en definitiva, ser consciente del agua que gasta cada uno.

 

¿Segovia es una ciudad ruidosa?

Me imagino que igual que el resto de ciudades, sobre todo, en época de fiestas y en determinados barrios. Aunque es verdad que tenemos cierta manía de poner todo a un volumen muy alto. En este sentido, tenemos que acometer el Mapa de Ruido de la ciudad de Segovia.

 

¿Por qué proyecto o actuación le gustaría que recordaran a Paloma Maroto como responsable de Medio Ambiente?

Por haber conseguido implicar a los segovianos en la limpieza de la ciudad. Me parece muy importante que los ciudadanos, y también los turistas, se encuentren a gusto en la capital, en un lugar limpio y ordenado, como si fuera su casa. Debería ser algo sencillo y natural.