El obispo de Ávila, Jesús García Burillo, se ha dirigido en un escrito a los fieles de la diócesis abulense para invitarles a vivir la festividad de Todos los Santos, convertida por la globalización en la americana y pagana fiesta de ‘Halloween’, sin perder la perspectiva cristiana de esta fecha, en la que “la santidad vence a la muerte”.

Así, García Burillo consideró que se celebren juntas las dos fiestas, “la de Todos los Santos, de naturaleza católica y honda raigambre” y “la de ‘Halloween’, de origen pagano, exportada desde Estados Unidos por obra y gracia de la globalización” puede ayudar, “por vía de contraste, a entender mejor un tema decisivo como es la muerte”.

Así, el prelado comparó la “mascarada” de la “noche de brujas”, en la que se equiparan otoño y muerte, con el sentido religioso del 1 de noviembre, en el que “a la luz del mensaje de la Iglesia, los hombres descubrieron que la muerte no es tan terrible como parece”. “La muerte, el caos, el mal y el terror no tienen la última palabra de la historia, sino que la tiene Dios y es una palabra de vida”, añadió.

Por ello, García Burillo invitó a los fieles, especialmente a los padres y profesores católicos, “a que antes que jugar con vuestros hijos o alumnos al ‘halloween’, les insistierais en la importancia del ‘Holy wins’; es decir, de que la santidad vence a la muerte y nos asocia a la victoria de Cristo”.

Al respecto, añadió que “no pasa nada por recortar sonrisas sobre calabazas, ciertamente, pero tampoco sirve para mucho, sólo para entretenernos como un juego”, pero “festejar a los santos significa valorar el triunfo de Cristo en sus vidas, nos asegura su protección y nos anima a seguir sus huellas”.