El Santuario de la Virgen de la Fuencisla ha amanecido en la mañana de hoy con la desparición de la corona que portaba la patrona de Segovia y la del Niño que presiden el retablo de templo. Además, la aureola de la Virgen de la Fuencisla fue también sustraída pero más tarde abandonada, posiblemente por su escaso valor económico y su gran tamaño. La reliquia data del siglo XVII, alrededor del año 1600, y porta esmeraldas, amatistas y perlas.

La Policía Científica y Judicial han acudido a la llamada del personal del templo donde han podido registrar diferentes huellas, según ha podido comprobar esta redacción. Ni cerraduras ni llaves han sido forzadas por lo que se puede presumir que el responsable del supuesto robo habría trepado la reja que encierra el altar y habría subido por el retablo hasta alcanzar la talla, que ha resultado dañada tras el supuesto robo. En concreto, la mano del Niño Jesús ha sido arrancada.

Según ha podido conocer Segoviaudaz.es el templo cerró en la tarde de ayer alrededor de las 20:00 horas sin ninguna anomalía y ha abierto a las 8:00 horas, momento en que el personal dio cuenta de la desaparición.

Las coronas sustraídas, recién restauradas para el Novenario, han sido las únicas en desaparecer, sin hacerlo así el pectoral de la Virgen de la Fuencisla, la insignia del Capitán General ni el collar de perlas que también porta.

Imágen por Rosa Blanco