El presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, anunció hoy que los presupuestos de Castilla y León para 2012 sufrirán un recorte entorno al 6,5 por ciento en sus ingresos no financieros, que constituyen “la parte molla” de las cuentas de la Comunidad, con casi 580 millones menos. Asimismo, indicó que los ingresos financieros se «van a contraer», irán al límite del endeudamiento y cumplirán con el déficit del 1,5 por ciento del PIB (850 millones de euros) marcado por el Gobierno.

Herrera recordó que el año pasado los ingresos no financieros ascendieron a 8.900 millones de euros de los 10.000 globales de las grandes cifras autonómicas, por lo que la merma de fondos podría alcanzar 578,5 millones. Explicó que éstos se nutren del modelo de financiación, en el que el Gobierno hace un «esfuerzo» y se reducirá «ligeramente», y de los tributos, de las transferencias finalistas del Estado y de fondos estructurales de la UE, que sufrirán un recorte “significativo”. En cuanto a los ingresos financieros, comentó que les permitirán poner en marcha su nueva política de préstamos reembolsables para el tejido productivo.

El máximo responsable del Ejecutivo autonómico destacó que coincide con su homólogo de Galicia, Alberto Núñez Feijoo, en que “siempre hay que decir la verdad y gestionar la realidad”, y los presupuestos de Castilla y León para 2012, con el cálculo de ingresos “prácticamente finalizado”, se caracterizan porque se basan en “la verdad, en la realidad” y los gastos “se ajustarán a eso”.

Aseveró que el presidente en funciones de Andalucía, José Antonio Griñán, al admitir que los presupuestos que remitió al Parlamento andaluz el año pasado ahora no sirven y deben elaborar otros, les ha dado la razón en sus razonamientos para prorrogar sus cuentas hasta conocer sus ingresos definitivos. Herrera destacó que Griñán tuvo que decretar créditos no disponibles por más de 2.600 millones de euros, el ocho por ciento de los 32.000 millones del presupesto inicial, lo que a su juicio, marca la “línea de la verdad, en la que no vamos a admitir que se nos venga con milongas y demagogia, la línea de la dificultad».

 

Juan Vicente Herrera destacó que frente a la rebaja de ingresos, impulsarán instrumentos de eficiencia y austeridad, para garantizar la calidad de los servicios públicos esenciales. Esto se traducirá en que se establecerán prioridades de gasto y se acometerá un enorme esfuerzo de eficiencia, con medidas que se aclararán una vez conozcan el “margen” que les otorga el Gobierno en sus actuaciones, a la espera de que el Consejo de Ministros modifique este viernes la normativa básica en sanidad o educación.

 

PGE

Herrera recordó que los recortes proceden de unos Presupuestos Generales del Estado “duros y restrictivos”, que no le hubiese gustado aprobar a ningún gobernante y menos a uno que se estrena en la responsabilidad de presidente del Gobierno. Sin embargo, sostuvo que se trata de unas cuentas que encuentran el equilibrio entre las necesidades de España frente a la crisis y las exigencias de los socios europeos y los mercados.

El presidente de Castilla y León aseguró que se priorizan los gastos en las materias “imprescindibles” y recalcó que se garantiza el pago de la deuda y los intereses, pero también las prestaciones a los parados y las pensiones. Recordó Herrera que la Comunidad recibirá 1.584 millones de euros en inversiones, con una merma del diez por ciento, frente al 20 por ciento de recorte general de estas partidas.

En este sentido, constató que el Gobierno pretende saldar una “deuda histórica” con el noroeste español en infraestructuras. Asumió que en las cuentas generales “aparecen las infraestructuras de siempre”, pero culpó de esta situación al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, que se comprometió con estas actuaciones en un Consejo de Ministros en León, pero “dejó pasar la oportunidad” en ocho años, cinco de ellos de bonanza.

Juan Vicente Herrera defendió que el Gobierno del PP “no se ha dejado llevar por criterios políticos” a la hora de repartir sus cuentas, como el PSOE anteriormente priorizando a Cataluña y Andalucía. Así, sostuvo que el reparto se basa en la racionalidad.