«Ver buenos anuncios con una Estrella Galicia fresquita en la mano mientras respiras olor a vaca es el mejor plan del mundo», afirma la directora del festival.

El certamen El Cencerro ha crecido hasta convertirse en el primer festival Iberoamericano de publicidad rural, recibiendo piezas de Venezuela, Mexico o Ecuador. Ya el año pasado el gran premio del festival fue a parar a Maruri Grey, una agencia Ecuatoriana, por su campaña Huewo.

Es por ello que la cervecera Estrella Galicia ha decidido apoyar el festival convirtiéndose en su principal colaborador. Se pensó en Estrella Galicia porque esta colaboración ejemplifica la apuesta de la marca por apoyar el desarrollo rural. Además, permite mantener su filosofía de respaldar las iniciativas culturales y creativas más innovadoras.

 

300 acreditados y 30 empresas colaboradoras.

Para Begoña Moreno, directora del festival «Las más de 300 acreditaciones del año pasado con variadísimos perfiles creativos y artísticos nos han permitido contar con más de 30 empresas, además de Estrella Galicia, que demuestran su compromiso con el mundo rural y la creatividad». Además de la colaboración de negocios y empresas locales, entre los que se encuentran Elasa, Ferretería Baudilio o el Zaguán de Turégano, el Festival cuenta con el respaldo de empresas multinacionales como Planasa o la Fundación Mundo Ciudad y, como no podía ser menos, por la Caja Rural o la Fundación Abraza la Tierra.

Como siempre en el Festival se entregarán los habituales premios Cencerros de Oro, Plata y Bronce a la mejor publicidad rural y el gran premio será bautizar con el nombre de la agencia ganadora a la primera ternera nacida en la finca Los Berrocales.

Tras el éxito de talleres como ‘planta tu propio cebollino’, se repetirán las actividades de temática rural impartidas por los propios vecinos del pueblo. Tampoco faltarán las actuaciones musicales gracias al WIC Festival y Movimusic, el transporte en lanzadera y la exitosa zona de acampada junto al cementerio de la localidad.

Cabe recordar que este es el único festival que se desarrolla en el campo y que premia las campañas de publicidad que contienen elementos rurales, productos artesanales, de contenido sostenible, ecológico o que contribuyan a mejorar la vida en los pueblos. Un compromiso que se manifiesta en que los beneficios obtenidos van a parar a la mejora de los equipamientos del pueblo. Gracias a la primera edición se arregló la fuente de la Fragua y con lo obtenido la edición pasada se arreglará el antiguo frontón de la localidad.