Hacia una transición económica y social

Transición a una economía sostenible, productiva, no especulativa, encaminada a mejorar la eficiencia energética y en el uso de los recursos, como motor de empleo a través del fomento de sectores económicos con futuro.

Reforma fiscal para financiar la gran transición basada en el principio de la progresividad y reforma financiera para ponerla al servicio de la sociedad.

Mayor desarrollo del estado de bienestar con más y mejores servicios para la ciudadanía hasta alcanzar estándares europeos.

Hacia una política de salud transversal, presente en todas las políticas: sanidad pública y fomento de hábitos y alimentación saludables.

Por una educación pública y de calidad que fomente la cooperación, la creatividad y los valores establecidos en la Declaración Universal de Derechos Humanos y en la Carta de la Tierra.

Por una cultura de consumo responsable, que considere las condiciones justas y sostenibles de producción y basada en la 4R: Reducir, reutilizar, reparar y reciclar.

 

Hacia una transición democrática basada en el cumplimiento de los derechos humanos

Por una reforma de la democracia verdaderamente representativa que impulse la democracia participativa y directa.

Transparencia y lucha contra la corrupción: ley de transparencia y corresponsabilidad de los partidos.

Impulso a la equidad y lucha contra la exclusión a través de un nuevo contrato social generacional: derecho a la vivienda y a la renta básica.

Reforma de la Justicia encaminada a la separación efectiva de poderes y reforma del sistema penitenciario.

Impulso a las políticas de igualdad para una sociedad integradora y cohesionada.

Una política exterior enfocada a los derechos humanos y basada en la cooperación: por la reforma de las Naciones Unidad y por la Europa Social.

Políticas Culturales y construcción de la sociedad de la información y el conocimiento en pos del bien común.

Reconocer el valor de nuestros mayores manteniendo el sistema público de pensiones y promoviendo la convivencia intergeneracional y la cultura de los cuidados.

 

Hacia una transición a la sostenibilidad ambiental

Energía y cambio climático: Transición del modelo energético contaminante y derrochador a un modelo basado en la eficiencia, el ahorro, y las energías renovables.

Mejora de la calidad del aire y nueva cultura del agua: Plan Nacional de Mejora de la Calidad del Aire y Plan de reforestación. Protección de ríos, humedales y acuíferos.

Movilidad sostenible: Moratoria a grandes infraestructuras e impulso al ferrocarril para mercancías, transporte público, uso de la bicicleta urbana e itinerarios peatonales.

Por un Desarrollo Rural Sostenible basado en la agroecología y uso adecuado de los recursos forestales y marinos, respetando los ciclos naturales, protegiendo los suelos fértiles, los acuíferos y fomentando los circuitos cortos de comercialización.

Territorio y biodiversidad: moratoria al desarrollo urbanístico especulativo, defensa del suelo con valor agrícola y forestal y fomento del modelo de ciudad sostenible, compacta, compleja y viva.

Producción Limpia, contaminación y residuos: Supresión de sustancias tóxicas y peligrosas en la industria, moratoria a incineradoras y fomento de plantas de biogás y compostaje, y nueva ley de envases (reducción y reutilización).

Derechos a los animales: por una sociedad sin sufrimiento animal innecesario. Cumplimiento efectivo de las normativas europeas de protección y defensa de los animales y mejora de las condiciones de vida de los animales de granja y laboratorio.