Img/Eduardo Margareto (Ical)

El Partido Popular (PP) y Vox comenzarán este miércoles, 25 de marzo, un proceso de diálogo para explorar las posibilidades de alcanzar un acuerdo de gobierno en Castilla y León, en un contexto marcado por negociaciones paralelas en Aragón y Extremadura y la cercanía de las elecciones andaluzas, previstas para el 17 de mayo.

Mañueco abre la ronda de contactos con Vox

El presidente en funciones de la Junta y candidato a la reelección, Alfonso Fernández Mañueco, ha convocado a los representantes de Vox a las 11.00 horas en las Cortes, en lo que será el primer encuentro de una ronda de contactos con las distintas formaciones políticas. Los de Santiago Abascal serán los primeros en acudir, seguidos el jueves por Soria Ya, Por Ávila, la Unión del Pueblo Leonés (UPL) y el PSOE.

Fernández Mañueco estará acompañado por su equipo más cercano dentro del PP de Castilla y León, entre ellos el secretario autonómico, Francisco Vázquez; la vicepresidenta en funciones y directora de campaña, Isabel Blanco; y el consejero de Economía y Hacienda, Carlos Fernández Carriedo.

Por parte de Vox, el candidato a la Junta y presidente de las Cortes, Carlos Pollán, liderará la delegación negociadora junto a los procuradores Carlos Menéndez e Ignacio Sicilia. Según fuentes del partido, en este primer encuentro no participarán dirigentes nacionales.

Las conversaciones se producen a pocas semanas de la constitución de las Cortes de la XII Legislatura, prevista dentro de tres semanas, un proceso que obligará a tejer alianzas para configurar la Mesa de la Cámara. El órgano está compuesto por seis miembros —presidente, dos vicepresidentes y tres secretarios— elegidos mediante votación.

El PP aspira a cerrar un acuerdo de legislatura que garantice estabilidad durante cuatro años o, al menos, la aprobación de dos presupuestos, y defiende que las negociaciones se centren en un proyecto político y no en el reparto de cargos. Por su parte, Vox insiste en la necesidad de discreción y plantea una negociación «medida a medida», con «plazos concretos» y «garantías» de cumplimiento, al tiempo que reitera su intención de formar parte del Gobierno autonómico.

Las posiciones iniciales reflejan diferencias significativas, especialmente ante la intención del candidato popular de gobernar en solitario pese a contar con 33 de los 82 procuradores, un planteamiento que Vox considera alejado de la realidad parlamentaria.