Desde que tenía 26 años, cuando fue nombrado director técnico en la UNED, el nuevo decano de la Facultad de Ciencias Sociales, Jurídicas y de la Comunicación del Campus de Segovia de la Universidad de Valladolid, Agustín García Matilla, ha estado ligado al mundo de la enseñanza superior. Tras su paso por la Universidad Complutense y la Carlos III de Madrid, en 2006 llegó a Segovia para formar parte de esta Facultad segoviana “en la que prima el carácter humano”, como él mismo señala. A pesar de las dificultades por las que atraviesa y ha atravesado esta Facultad, García Matilla, manifiesta en esta entrevista concedida a Ical su empeño por trabajar para convertir a la ciudad de Segovia en un “laboratorio de trabajo ético y de proactividad entre los propios estudiantes y la gente de la ciudad”. A partir del 27 abril, fecha en la que tomará oficialmente las riendas del Decanato, comenzará un trabajo que en primera instancia abordará el traslado al nuevo Campus María Zambrano y trabajará por conseguir el compromiso presupuestario “firme” de la Junta para abordar la segunda fase del mismo.

 

Asume el cargo en una época de crisis y recortes presupuestarios. ¿Cómo afronta el nombramiento?

Desde el optimismo. Estamos en un periodo de crisis pero mi planteamiento siempre ha estado relacionado con la convicción de que la educación, la cultura y la comunicación tienen que transformar la sociedad. Es justo en este momento cuando más se necesita que desde la Universidad se creen planteamientos proactivos, que puedan permitir que los jóvenes sean optimistas en este futuro, desde una Universidad de vanguardia que ayude a la gente a pensar críticamente. Hemos vivido una crisis en la que se ha cumplido la reflexión del teórico de la Comunicación McLuhan, quien señalaba que “en general miramos hacia el retrovisor del coche porque siempre estamos seguros de lo que ya nos resulta conocido y no miramos al parabrisas central que es donde viene la curva siguiente”. Con esta crisis, en vez de pensar en ese futuro, en la siguiente curva, hemos estado mirando al pasado. Desde la Universidad, en primer lugar, tenemos la obligación de dar el optimismo a los jóvenes y en segundo lugar, de enseñar a pensar críticamente.

 

Segovia es una ciudad universitaria y su Campus tiene especial importancia para la vida y economía de la ciudad, ¿cuáles serán sus principales líneas de trabajo?

Tenemos en proyecto la creación de una Escuela de Verano para promover el emprendimiento de los jóvenes con una línea de microcréditos para la primera inmersión de los estudiantes o recién licenciados. Primaríamos las mejores ideas en las áreas de Administración y Dirección de Empresas, Turismo, Relaciones Laborales y Publicidad y Relaciones Públicas. Pero, antes de promover esa vocación empresarial hay que formar a los estudiantes, impulsando la creación de asociaciones, creando un trabajo multidisciplinar y buscando que los jóvenes se involucren. Además, dentro de la Universidad se puede dar trabajo para que los jóvenes lo lleven a cabo. Queremos reivindicar el valor de la comunicación, y más con esta crisis entre medios públicos y privados, y queremos formar estudiantes que tengan claro el ejercicio del periodismo libre, de una publicidad innovadora, y de unos medios de comunicación audiovisuales compatibles en ese concepto de una comunicación más ética, solidaria y que no esté pensando en contratos basura. Aún así, el hecho de que uno de los ejes sea la comunicación, no excluye que necesitemos a gente que en cada una de las áreas de conocimiento reivindique esa comunicación para el Derecho, para ADE, para Turismo o para Relaciones Laborales. Podríamos generar una comunicación muy rigurosa si hubiera un trabajo interdisciplinar para cada una de esas áreas.

 

A su juicio, ¿cuáles son los principales problemas a los que se enfrenta la Facultad de Ciencias Sociales, Jurídicas y de la Comunicación en Segovia?

Hemos vivido en una Universidad que en lugar de estar en punta de lanza de los planteamientos sociales, iba en cola de pelotón. En la actualidad, todo el mundo se escuda en que las empresas están en crisis y, lógicamente, necesitamos financiación. Yo pondré los primeros meses mi plus de decano para juntar ese primer microcrédito, que espero que anime a que desde el propio Decanato, Vicerrectorado o desde otras administraciones públicas y privadas se dé una posibilidad a esos jóvenes. Ahora el IE va tener un vivero de empresas de la Casa de la Moneda, pero la Universidad pública está trabajando con el mismo rigor que las empresas privadas. Queremos generar la dinámica de competitividad positiva para eliminar el prejuicio de ‘el que más tiene, más hace’. En Segovia, tenemos una mentalidad del turismo anclada en el pasado; en Dirección y Administración de Empresas, deberíamos dar alas a los jóvenes para que inventen; y en el caso de Publicidad y Relaciones Públicas, hemos de utilizar ese concepto de publicitar, en el sentido de buscar temas que interesan en la sociedad, y darlos a conocer para pensar en el futuro.

 

Su puesta de largo implica, además, la inauguración oficial del nuevo Campus María Zambrano. ¿Cómo va a comenzar esta ‘relación’?

El trabajo comenzará con la organización racional del traslado, buscando la mayor coherencia en el reparto de espacios y la mayor calidad en las obras de adaptación de los despachos y de otras instalaciones en las sedes de la Casa de la Tierra y de la Escuela de Informática. Queremos aprovechar, además, ese gran espacio de la entrada como un gran ágora que se convierta un centro de actividad ciudadana y en un imán para atraer acciones. Se trata de darle la máxima vida a este espacio; generar el mayor número de actividades, y compensar las limitaciones que tiene la ciudad aunque se haya abierto la cárcel o sigamos teniendo el auditorio de Caja Segovia o Trinidad.

 

Las obras aún no han terminado, pero, ¿habrá presupuesto para la segunda fase del Campus?

Una de las prioridades es solicitar la reserva de partidas a las instituciones implicadas en su construcción que permitan iniciar las obras en el plazo más breve. Que se comprometan formalmente, aunque sea con una cantidad simbólica. Creo que nos escudamos en la crisis, algo que no tiene sentido sabiendo que todas las universidades han inaugurado campus. De hecho, hay una deuda con Segovia y con este Campus y, por lo tanto, da igual que haya, o no, crisis, porque no puede haber un campus incompleto cuando estamos generando actividades continuamente, y más cuando todos trabajamos por lo mismo en este sentido.

 

Cuando tome las riendas de la Facultad que más alumnos tiene en Segovia, ¿qué líneas de trabajo se marca con los diferentes miembros del departamento?

Pasan por promover la participación de los diferentes departamentos y áreas departamentales. No sólo el equipo decanal tiene que tirar del carro, si no que es muy importante que haya implicación directa de los profesores. Además, como uno de nuestros puntos flacos es que tenemos una plantilla muy joven sin puestos asentados, queremos crear líneas de investigación interdisciplinar que permitan a los profesores hacer currículum.

 

 

Segovia ha reclamado distintas titulaciones en los últimos tiempos, ¿cuáles son las principales propuestas, se implantará la titulación de Comunicación Audiovisual?

Trabajaremos para plantear propuestas de dobles titulaciones como tienen otras universidades. Por ejemplo, que se pueda apoyar el Turismo con la Publicidad y las Relaciones Públicas, o lo mismo respecto a ADE, Derecho. Se trata de buscar sinergias y una interdisciplinariedad. Llevaremos a cabo propuestas de web con radio y televisión universitaria, comenzando modestamente y organizando a los alumnos recién llegados, para promover el conocimiento de los medios y de su entorno. Queremos impulsar la especialización audiovisual, junto a empresas como la productora de Jelly Jam, o el Mercado 3D Wire, e intentar convencer a la Junta de que el desarrollo de una titulación de Comunicación Audiovisual está avalada por el trabajo que se está haciendo por medios privados. El problema es que al estar congelada la segunda fase del Campus, no queremos ofertar algo que de momento no puede tener desarrollo. Si buscamos coherencia en una especialización de Campus, el mundo del audiovisual y del contenido hipermedia, estaría en Segovia. Además, se implantarán definitivamente las prácticas obligatorias en las diferentes titulaciones, porque ya son fundamentales, y queremos que sean con recursos propios.

 

¿Quién le acompaña en esta nueva etapa, qué destaca de su equipo?

Hay cuatro mujeres y dos hombres. En conjunto, destacaría la proyección internacional, ya que las cuatro vicedecanas y el secretario han tenido experiencia internacional. Eva Navarro ha trabajado en la Universidad de Ámsterdam; Celia Martínez ha realizado estancias en Harvard; María del Carmen Garrido, en París, Marta Laguna, en Brasil y Miguel, en Reino Unido. Es gente volcada en la experiencia local pero proyectada internacionalmente. Además, también quiero resaltar la continuidad del equipo, la perfecta coordinación y ayuda extraordinaria que he tenido para formarlo. Entre ellos, vicedecanos y el propio Juan José Garcillán, el anterior decano.

 

Dice que una facultad requiere de la implicación de sus integrantes, ¿qué pide a alumnos, profesores e instituciones?

A los alumnos, que tengan conciencia de las inmensas oportunidades que ofrece este Campus. Siendo pequeño, tienen muchísimas más posibilidades que otros por la autonomía para trabajar en proyectos interesantes como el Festival de Publicidad Publicatessen. A este Campus vienen estudiantes de 15 comunidades autónomas, y aquí hay un ambiente cosmopolita con un intercambio muy enriquecedor de experiencias con otros estudiantes. A los profesores, ese orgullo de pertenencia de saber que estamos en una institución que es una de las universidades más antiguas de España, y que en este Campus tenemos todas las posibilidades de intercambiar experiencias y de crear un trabajo interdisciplinar. A todos los profesores, aunque no estén en el equipo de gobierno, se les anima a aportar ideas y su granito de arena. A las administraciones, que piensen que es imprescindible tener un presupuesto y que la prioridad debería ser este Campus. La Junta de Castilla y León debe saber que, por mucha crisis que exista, no puede dejar un Campus a medias, ni en una precariedad de recursos porque estamos trabajando por una extensión de la sociedad y de la Comunidad.