No se trata de anunciar las multas que puede poner la DGT, ni de alertar a la población que viaje en autobús sobre los problemas que puede acarrear no llevar puesto el cinturón ante la ley. Se trata de salvar vidas, de hacer que los viajes sean más seguros para todos y en el caso de accidente evitar que el número de víctimas se reduzca considerablemente. En una época como esta de vacaciones, mucho son los que deciden optar por el transporte público, por lo que las precauciones se tornan extremas y todas, son pocas.

Para ello, la Dirección General de Tráfico (DGT) ha iniciado una campaña de control del transporte de autobuses, que se cerrará el próximo domingo, 25 de julio. Durante una semana y coincidiendo con la campaña que lleva a cabo la Organización Internacional de Policías de Tráfico (TISPOL) en más de 25 países europeos, agentes del Subsector de Tráfico de la Guardia Civil controlarán especialmente que el conductor y los pasajeros lleven abrochado el cinturón de seguridad.

Conviene recordar que no utilizar el cinturón de seguridad supone una multa de 200 euros. Desde octubre de 2007, no se matricula ningún autocar que no vaya provisto de este dispositivo de seguridad.

La subdelegada del Gobierno, María Teresa Rodrigo, destacó que “utilizar el cinturón reduce sensiblemente el riesgo de sufrir lesiones graves o mortales”. La campaña también se centrará en el exceso de velocidad, la distancia de seguridad y los tiempos de conducción y de descanso, entre otros asuntos.

Además, los agentes comprobarán las condiciones técnicas y la documentación del vehículo, así como el tacógrafo. Del mismo modo, se realizarán controles de alcoholemia.

“Se trata de sensibilidad sobre la necesidad de cumplir con las normas de tráfico, como el mayor garante de la seguridad en las carreteras y evitar accidentes, lesiones y muertes”, aseguró la subdelegada.

Recordad, ponernos el cinturón salva vidas.