Agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil han sorprendido a un hombre cuando estaba cazando con métodos ilegales atrayentes en una zona vedada para la caza cerca de la localidad de Prádena (Segovia). Previamente, el cazador había colocado unas tablillas de coto privado sobre la señalización de terreno vedado para inducir a error, hechos ilícitos por los que fue denunciado.

Los efectivos del Seprona, con base en Sepúlveda, se incautaron además de diversos trofeos de caza de procedencia ilícita, así como de dos armas que carecían de documentación y un silenciador adaptado a un rifle. El hombre ya estaba siendo investigado por esta unidad del Instituto Armado en colaboración con agentes medioambientales de la Junta de Castilla y León, al sospechar que se dedicaba a la caza furtiva desde 2011. 

Además, en una inspección posterior efectuada en un garaje de su propiedad, los agentes localizaron 14 cabezas de corzos y colmillos de jabalíes, de las que el presunto cazador furtivo no pudo acreditar su legal captura. También encontraron un cráneo de lobo ibérico del que tampoco pudo demostrar su tenencia legal, por lo que fue incautado por la Guardia Civil, ya que “la caza de este animal al sur del río Duero está prohibida por una directiva de la Unión Europea”, recordaron fuentes de la Subdelegación del Gobierno en un comunicado recogido por Ical. El cazador ha sido denunciado por diversas infracciones en materia de caza y protección de la fauna, así como al Reglamento de Armas.