Era un secreto a voces, durante unos meses ya había sido comunicado al Partido Socialista aunque, hasta ayer, siempre se había frenado su pretensión. Pedro Arahuetes ha confirmado que abandona la política, lo hará el 31 de marzo cuando vivirá su último día como alcalde de Segovia. Emocionado aunque tranquilo, ante decenas de periodistas locales y regionales, Arahuetes confirmaba la noticia que, según ha asegurado, ayer tomó junto a su equipo de Gobierno. La decisión estaba tomada y, según ha narrado, sólo había que esperar el mejor momento para ello. Ese momento es hoy, y los motivos: estrictamente personales. Así lo confirma, y considera, que es lo mejor para Segovia y para su futuro. Detrás de él, llegará Clara Luquero, la persona que previsiblmente, y si el pleno del 31 de marzo así lo decide, gobernará la ciudad. 

Su futuro será la abogacía, dedicarse a la actividad privada. Mantiene su independencia y asegura que, tras su paso por la alcaldía, tampoco piensa en afiliarse. Sin embargo, sí asegura que les seguirá votando y ha agradecido personalmente a Óscar López y Juan Luis Gordo su decisión. Algunos de ellos, aseguraban a Segoviaudaz.es que «no hemos podido retenerle más». Arahuetes irrumpía con fuerza en la política municipal, una fuerza que siempre ha mantenido, y cuya independiencia siempre ha querido poner en valor, enfrentándose incluso al partido que representaba si así lo consideraba oportuno.

Confía en que en las próximas elecciones será más del 42% los votos que conseguirá su sucesor, para él una candidata perfecta sería Clara Luquero aunque reconoce que será el PSOE quien decida a la cabeza de la candidatura.

Aunque no ha querido entrar en detalles, ha insistido ante las retiradas preguntas de los periodistas que su decisión es personal, motivos personales que no revelará porque siempre ha querido mantener su privacidad, diferenciando su vida privada de su vida pública. Además, ha reconocido que, aún sin ser la causa, sí que es cierto que la situación política nacional y regional siempre afecta.

Tras más de una década de mandato, el pronto ex alcalde comentaba meses atrás a este diario digital que cuando llegó al puesto que hoy abandona por motivos personales, “Segovia era una ciudad sin gobierno, sin rumbo, abandonada, una ciudad triste, sin ilusión”, aseguraba el regidor.

Los motivos, estrictamente personales, nada tienen que ver con su imputación por el caso de Caja Segovia. «Ha sido una decisión muy dificil y muy meditada. Pido el máximo respeto» La decisión, según ha explicado el todavía alcalde, se ha adelantado tras sopesar lo que era mejor para Segovia. Tras éstas palabras el alcalde no ha podido evitar emocionarse, y contener las lágrimas.