Cuenta la leyenda una historia de amor entre la bella hija de un granjero y un pastor segoviano; una historia de celos, de deseo y de ira en la que la jóven era pretendida por otro pastor. El primero de ellos, furioso ante la posibilidad de perder a su amada, y queríendola sólo para él, la mató. Los cielos se abrieron furiosos rompiendo en una gran tormenta que penetró en la tierra y la resquebrajó formando una gran mole montañosa que dibujaba a una mujer muerta. Muerta por amor.

Otras relatan, historias de tristeza y soledad en las que una doncella muere de mal de amores cuando su caballero andante parte hacia la guerra, olvidando cumplir la promesa de volver junto a ella. O la lucha entre caballeros que se disputan el amor de una mujer que al interponerse en su pelea, acaba, accidentalmente atravesada por la fría hoja de sus espadas.

Quizás también se hable de otra leyendas, no menos románticas, que narran rivalidad entre hermanos. Una lucha por la jefatura de las tierras que los llevó a enfrentarse en combate a muerte por conseguir dominar la planicie que existía en tierra segoviana. Entonces, la madre de ambos, ofreciendo su vida a lo dioses a cambio de la paz entre sus hijos, murió convirtiéndose en La mujer muerta que vemos hoy cubierta por un velo y con los brazos entrecruzados.

Sea como fuere, la Mujer Muerta sigue esperando un amor o una paz entre hijos…impasible ante los millones de visitantes, que desde el Mirador de La Canaleja, frente a la Casa de los Picos en la calle Real, pueden observar uno de los misterios más legendarios de Segovia. Una atracción visual y psicológica, que hace crecer con el tiempo la leyenda y la historia de esta ciudad.

Lo cierto es, que con o sin leyenda, los montes de La Pinareja, Peña del Oso y Pico de Pasapán, continúan recibiendo miles de visitas al año, organizadas por el Instituto Municipal de Deportes, a través de la Travesía Invernal a la Mujer Muerta, que organizada por el Grupo de Montaña Diego de Ordás, cumple este domingo 20 de febrero su 38ª edición.

La de este año, arranca con una concentración en el Pabellón Pedro Delgado a partir de las ocho de la mañana, donde se servirá un desayuno justo antes de la salida en autobús hasta el lugar de inicio de la marcha: el aparcamiento del cine panorámico situado en el km 81,6 de la N-603. La salida está prevista para las nueve de la mañana y el recorrido, también será el habitual por las cimas de la Mujer Muerta siguiendo el itinerario clásico: Aparcamiento del Cine Panorámico (1.121 m.), Pico de La Pinareja (2.193 m.), Pico del Pasapán (1.999 m.), Peñas de Las Majadas (2.003 m.) y llegada a la Estación de Otero de Herreros de la Línea de Ferrocarril Cercedilla- Segovia (1.230 m.).

Son muchas las leyendas que recorren por cada rincón de Segovia. En torno a su Acueducto Romano, su Ciudad Vieja, sus patrones San Frutos y la Virgen de la Fuencisla, e incluso la fundación de la propia Segóbriga (Ciudad victoriosa) que el origen celtíbero denominaba. A estas, se añade otra más, de índole natural, y en la que en una nueva edición, los participantes van a formar parte.

Una historia que cambiará y se reinventará, pero sin duda alguna; una historia que perdurará.