El secretario general del PSCyL-PSOE, Óscar López, busca una fórmula que una lo mejor para el partido autonómico y para el proyecto de cambio en Castilla y León que inició hace tres años con su acceso al liderazgo autonómico, pero mantiene que “todo no es posible” y tomará una decisión después de haber sido elegido secretario federal de Organización.

López tuvo una reunión con el grupo en las Cortes antes de comparecer en rueda de prensa para anunciar que su nueva situación y los retos que asume como ‘número tres’ en el equipo de Alfredo Pérez Rubalcaba le llevan a tomar unas decisiones, para las que emplazó a la próxima semana, una vez que haya hablado “con mucha gente” y, por lealtad, comunicará su posición a la ejecutiva autonómica.

En su comparecencia, el líder autonómico insistió en la idea de que no puede ejercer los cargos de secretario general autonómico, portavoz del Grupo Socialista en las Cortes, senador por Castilla y León y secretario de Organización. De ahí parte en su reflexión y en las conversaciones con los cargos del partido.

Estos días seguirá escuchando a dirigentes de su formación y, después, reunirá a la comisión ejecutiva autonómica para comunicar su decisión, cuyos miembros serán los primeros “por lealtad” en saber qué opción adopta. “Hay un proyecto en marcha, tengo un compromiso por el cambio en Castilla y León”, recalcó.

Consciente de que tiene que tomar una decisión, reiteró que está “en ese proceso” de escuchar, analizar y buscar la fórmula entre el “todo no es posible” y “conseguir lo mejor para el PSCyL-PSOE y para Castilla y León”. Aunque sí expresó el agradecimiento y la emoción, porque “uno es humano”, a las declaraciones de cargos del partido que le han pedido que se mantenga como secretario general.

“Depende de mí presentarme o no”, afirmó sobre el anuncio que realizó de revalidar la Secretaria General en el congreso convocado para el 14 y 15 de abril en Valladolid, pero recordó que la situación ha cambiado en este fin de semana, con el cargo que ha asumido.

También, como secretario de Organización, en caso de que la opción fuera dejar el liderazgo en la Comunidad, manifestó que piensa en el futuro de Castilla y León y en que se produzca un cambio político, que es lo que ofreció cuando llegó en 2008. “Hay un proyecto en marcha”, remachó, sobre el trabajo hecho en ese tiempo.

López inició su intervención con la afirmación de que es un “honor” para él, porque “quiere y milita” en el partido, ser secretario federal de Organización y con la puesta en valor del “gran congreso” celebrado en Sevilla, del que destacó, en especial, la democracia y la integración.

“Se abre un nuevo tiempo, necesario tras las derrotas electorales”, subrayó, para puntar a los retos inmediatos: las elecciones autonómicas en Andalucía y Asturias el próximo 25 de marzo, los congresos autonómicos y provinciales para fortalecer el partido y la preparación de una Conferencia de Organización para incidir en la apertura del PSOE, encargo expreso de Rubalcaba. 

Además, se detuvo en el papel que ha tenido el PSOE de Castilla y León en el congreso, que calificó de “muy relevante”, dado que él ha salido como ‘número tres’ y la diputada por Valladolid Soraya Rodríguez será la nueva portavoz del Grupo Socialista en el Congreso, en sustitución de José Antonio Alonso, diputado por León.

Sin embargo, recordó que “ese peso” tiene unas “implicaciones en la realidad” del partido en la Comunidad, dado que le obliga a tomar una decisión y renunciar a alguno de los cargos, decisión que se conocerá la próxima semana, según reiteró en cada una de las respuestas que ofreció en su comparecencia que se celebra unas horas antes del primer pleno de las Cortes de este periodo de sesiones.