El alcalde de Segovia, Pedro Arahuetes, y la concejala de Patrimonio Histórico, Claudia de Santos, han visitado las obras realizadas en el tramo de la Muralla, junto a la Puerta de San Cebrián, entre los cubos 37 y 43. Los trabajos han consistido en la consolidación de la roca sobre la que se asienta la Muralla, sin que se haya tocado el monumento.

Tras el desbroce y limpieza de la zona se ha construido una plataforma de 4 metros de ancho, desde la base de la roca, y un muro de hormigón para hacer el drenaje, que evacúe el agua procedente de las escorrentías que debilitaban la roca y provocaban su degradación. Después se ha colocado una malla de triple torsión al terreno y se ha rellenado con mortero a base de cal y canto, el trasdós formado por el muro y el terreno en el que se ha anclado. Posteriormente, se han llevado a cabo las tareas de urbanización y jardinería dejando la zona preparada para las sucesivas plantaciones.

En esta actuación se han invertido más de 132.000 euros financiados por un programa europeo para la recuperación del patrimonio histórico, para su mejor uso turístico.

 La Muralla segoviana tiene tres kilómetros de perímetro y su construcción se remonta al siglo XI, a tiempos de la reconquista de Alfonso VI, aunque conserva restos de sistemas defensivos anteriores como el posible foso celtíbero y de fábricas islámicas. Conserva 70 de los 92 cubos originales y fue declarado Monumento Histórico Artístico el 12 de julio de 1941.