Las emisiones medias de CO2 de los coches vendidos en Castilla y León en el primer semestre del año descendieron un 3,4 por ciento, según los datos de la consultora MSI para la Federación de Asociaciones de Concesionarios de la Automoción (Faconauto). En concreto, las emisiones medias se situaron entre enero y junio en los 141 gramos de CO2 por kilómetro recorrido, frente a los 146 de hace un año. En el total nacional, este parámetro fue de 139 gramos de CO2, un cuatro por ciento menos que en el primer semestre del ejercicio anterior.

Para la patronal, durante el año que ha estado vigente el Plan 2000E, el mercado se ha inclinado por aquellos modelos que estaban incentivados por éste, o sea pequeños y más eficientes. “De ahí esa importante reducción del nivel de emisiones, que nos está permitiendo acercarnos al límite de 130 gramos de CO2 por kilómetro recorrido que ha establecido como media la Comisión Europea (CE) en 2015”, explicaron.

Este hecho, añadieron, ha provocado un cambio estructural en la demanda de vehículos en el país, acentuado en el último semestre. Así, cerca del 75 por ciento de los coches adquiridos entre enero y junio de este año emitían menos de 150 gramos de CO2 por kilómetro.

Frente a estas bajadas, Faconauto considera que las emisiones medias dejarán de recortarse y que se irán acercando a los niveles del año pasado. El fin de las ayudas en este segundo semestre provocará un incremento relevante de las emisiones medias de los vehículos matriculados, indicaron, para añadir que “esta tendencia se ha empezado a notar, ya que en junio la media de emisiones se situó en los 141 gramos de CO2 por kilómetro recorrido, cuando un mes antes ésta fue de sólo 138 gramos”.