El Ayuntamiento de Segovia ha descartado, al menos momentáneamente, la decisión de implantar un tranvía en la ciudad por resultar excesivamente caro, según manifestó el alcalde, Pedro Arahuetes, tras conocer el importe económico que requeriría.

El regidor se había planteado la construcción de una línea de tranvía y para ello encargó un estudio a una empresa privada. El resultado, hecho público hoy, revela que se precisaría una inversión de entre 50 y 200 millones, en función del itinerario. De hacerse entre el casco histórico y el barrio de Nueva Segovia, se requeriría el medio centenar de millones. Y si se opta su enlace con el municipio de La Granja, elcoste se elevaría a 200 millones de euros. Una alternativa media, de cien millones iría entre el centro y la nueva estación del AVE.

En el caso de que el Ayuntamiento apostara porque una empresa construyera y explotara el servicio, la subvención que tendría que tendría que realizar las arcas municipales para cubrir el déficit y mantener el sistema se acercaría a los 17 millones de euros anuales, “una cantidad igualmente inasumible para el consistorio”, según el Ayuntamiento. En este caso, el plazo de concesión tendría que prolongarse por un periodo de 40 años.

El Ayuntamiento había programado poner en marcha este nuevo sistema de transporte en el año 2016, coincidiendo con el final de la actual concesión de transporte público, y la posible celebración de la capitalidad cultural.

Los estudios han sido elaborados por la empresa Tool Ulee, consultora que redactó en su día el Plan de Movilidad Sostenible (PMUS), y que recibirá 85.000 euros por el informe, que financia el Ayuntamiento con una subvención concedida por el Ente Regional de la Energía (EREN). La empresa ha realizado 1.800 encuestas en la calle; fundamentalmente entre usuarios del transporte público de autobuses. Además, también se encuestaron a 200 usuarios del AVE y la misma cifra entre los viajeros de los autobuses interurbanos, principalmente, de los servicios que conectan la ciudad con el municipio de La Granja de San Ildefonso.

La consultora instaló 36 aforadores para contabilizar el flujo de vehículos, en todas las vías de entrada y salida de la ciudad; arterias principales y calles de los barrios por donde pudiera trazarse la ruta del tranvía.

Arahuetes añadió que a pesar de ser inviable actualmente el tranvía “no significa que no pueda serlo en el futuro”. “Este equipo de Gobierno acaba su mandato en 2011 y para 2016 la capacidad de decisión corresponderá al siguiente gobierno local”, agregó.