Castilla y León registró un crecimiento vegetativo negativo en 2009 de 6.312 personas, al contabilizar 20.476 nacimientos y 26.788 defunciones, cuando en España, fue positivo en 109.445 individuos, con 492.931 partos y 383.486 fallecimientos. Así aparece recogido en el informe ‘Movimiento natural de la Población e Indicadores Demográficos Básicos’ del Instituto Nacional de Estadística (INE), donde se constata que los nacimientos mermaron en la Comunidad un 3,9 por ciento respecto a 2008 y las defunciones , un 2,2 por ciento, frente a porcentajes negativos en el conjunto nacional del cinco y el 0,7 por ciento, respectivamente.

La región fue la segunda autonomía por crecimiento vegetativo negativo, sólo por detrás de Galicia (-7.580 personas), e integró el listado de regiones con más defunciones que nacimientos junto a Asturias (-4.467), Aragón (-157), y Extremadura (-24).

El estudio también pone de relieve que en Castilla y León se contabilizaron el año pasado 10.675 matrimonios, con un aumento del 13,5 por ciento, cuando en el conjunto de las autonomías mermaron un 10,8 por ciento, hasta los 175.952. El año pasado se registraron en la Comunidad, 88 matrimonios entre personas del mismo sexo, frente a los 51 de 2008.

En este contexto, la tasa bruta de natalidad se situó en la Comunidad, en 8,16 nacimientos por cada mil habitantes, la de mortalidad, en 10,67, y la de nupcialidad, en el 4,25, frente a cifras en España del 10,73, 8,35 y 3,83, respectivamente. La tasa de natalidad de la región fue también la segunda más baja de España, sólo por delante de Asturias (7,86).

El caso de Segovia y del resto de provincias

El crecimiento vegetativo fue negativo en Segovia con el dato de 148 personas menos. Los nacimientos se elevaron un 7,3% en Segovia en 2009 y alcanzaron la cifra de los 1.418 partos. En el caso de las defunciones, bajaron un 4,1% en nuestra provincia, con 1.566 fallecidos. En lo que destacamos es en los matrimonios: 938 casamientos en un 2009, lo que supone más de un 40% que el año pasado.

En el resto de provincias, el crecimiento vegetativo sólo fue positivo el año pasado en Valladolid, con 124 nacimientos más que defunciones, mientras que resultó negativo en León (-2.104 personas), Zamora (-1.236), Salamanca (-1.151), Palencia (-779), Burgos (-374), Ávila (-342), Soria (-302), y Segovia (-148).

Los nacimientos se elevaron un 0,3 por ciento en León (3.523), y se redujeron un 7,4 por ciento en Burgos (3.262), un 7,3 por ciento en Segovia (1.418), un seis por ciento en Ávila (1.434), un 5,5 por ciento en Palencia (1.207), un 4,9 por ciento en Salamanca (2.755), un 4,4 por ciento en Zamora (1.162), un 3,1 por ciento en Soria (748), y un 1,7 por ciento en Valladolid (4.967).

En cuanto a la defunciones, crecieron un 4,3 por ciento en Valladolid (4.843), un 2,5 por ciento en Salamanca (3.906), y un 2,1 por ciento en Palencia (1.986), y bajaron un 11,8 por ciento en Ávila (1.776), un 9,2 por ciento en Soria (1.050), un 8,4 por ciento en Zamora (2.398), un 4,1 por ciento en Segovia (1.566), un 3,7 por ciento en Burgos (3.636), y un 2,8 por ciento en León (5.627).

Por último, el número de matrimonios disminuyó un 8,5 por ciento en Valladolid (2.155), y se elevó un 59,8 por ciento en Soria (406), un 54,7 por ciento en Ávila (927), un 40,4 por ciento en Segovia (938), un 31,6 por ciento en Zamora (728), un 18,3 por ciento en Salamanca (1.580), un 15,7 por ciento en Palencia (690), un 8,5 por ciento en León (1.796), y un 5,8 por ciento en Burgos (1.455).