La cooperativa segoviana de leche Mesenor admitió hoy que la empresa envasadora de su producto Cañada Real ubicada en Soria, recibe producto de otras explotaciones socias de Castilla y León como de Valladolid. Tras ser dada de baja en el sello Tierra de Sabor, los representantes aseguraron no entender la decisión del Itacyl puesto que la leche continúa perteneciendo a la comunidad. «Hay certeza absoluta es que en un amplio porcentaje es de Segovia pero evidentemente también puede ir de Castilla y León por facilitar el proceso», explicaron.

Durante una rueda de prensa en la que comparecieron el presidente de la cooperativa, Rafael de Frutos junto a su gerente, Pedro Roldán, acompañados por el presidente de UCCL, Eduardo Erguedas y el coordinador general Juan Manuel Palomares, ambas organizaciones tacharon de «ataque frontal» por parte de la Consejería de Agricultura y de Itacyl contra los que interpondrán una querella criminal por prevaricación al considerar que «nuestra imagen la están deteriorando y nuestra honorabilidad la están cuestionando».

Sin tener por el momento una comunicación oficial de la Junta sobre la salida del sello del corazón amarillo, tanto UCCL y Mesenor aseguraron que el pasado martes ya hicieron un pedido de envases sin la marca Tierra de Sabor porque «nuestra intención era salirnos», aseguraron para señalar»es casualidad». En este sentido lamentaron los «intereses particulares de algunos» por parte de la Consejería de Agricultura y calificaron de «inaudito» que su proyecto haya sido rechazado al haber lanzado crítica a la marca de calidad de la Junta.»Tratan de dar una patada a la organización en el culo de los agricultores», lamentaron.

También denunciaron el «uso abusivo e indiscriminado de poder» de la consejera de Agricultura y Ganadería, Silvia Clemente y de la viceconsejera de Desarrollo Rural, Maria Jesús Pascual para quienes pidieron su dimisión porque «toman decisiones que incumplen los mismos protocolos y las mismas medidas y reglamentos que ellos han aprobado».

El coordinador de UCCL, Juan Manuel Palomares, concluyó señalando que «el tiro no va a Mesenor sino a la organización UCCL» para lo que explicó que la propia consejera, Silvia Clemente, presentó una querella criminal por calumnias desconociendo el motivo. «Lo que esta señora tiene hacia esta organización es una adversión y una obsesión enfermiza por cargársela», incidió el representante de la organización para criticar «actitudes más propias del fascismo y de la mafia».