La Consejería de Sanidad de la Junta de Castilla y León ha editado la guía de práctica clínica “Violencia contra las mujeres en pareja”, un documento de trabajo para profesionales que culmina las actuaciones desarrolladas en los últimos tres años con el objetivo de identificar precozmente este grave problema y prestar la mejor atención sanitaria a las mujeres maltratadas

La guía se estructura de forma que constituye un documento de práctica clínica sobre violencia contra las mujeres en la pareja, incluyendo, entre otros aspectos, un análisis de las causas y consecuencias de dicha violencia y las correspondientes estrategias de detección y de intervención, dedicando un apartado especial a las actuaciones en contextos especiales (agresiones sexuales, discapacidad, mundo rural, inmigración, etcétera).
El papel del sistema sanitario y de los profesionales de la salud en el problema de la violencia de género es muy importante dadas sus consecuencias -la prevalencia estimada en Castilla y León de mujeres maltratadas es del 9,6% sobre la población femenina mayor de 14 años (según un estudio del Instituto de la Mujer)-, de manera que sólo una intervención multisectorial, en la que las distintas instituciones trabajen de forma coordinada, hará posible una mayor eficacia ante este complejo problema con raíces culturales y educativas.
En esta guía, sujeta a actualizaciones permanentes al tratarse de práctica clínica, se pretende por tanto concienciar al personal de Atención Primaria de SACYL sobre cuál debe ser su papel ante el maltrato -psicológico, sexual o físico- y cómo actuar en la consulta con criterios homogéneos, tanto en la prevención y detección como ante una situación ya sobrevenida.

En concreto, las actuaciones se estructuran sobre tres ejes fundamentales con un contenido eminentemente práctico:

1. Prevención primaria: se trata de la educación a través de los programas de salud como la atención al embarazo o la atención al joven y adolescente, ya que la violencia de género es estructural y su prevención debe por tanto estar orientada al cambio en los valores y en la cultura.
2. Prevención secundaria: detección en fase precoz y cribado de mujeres con riesgo de sufrir violencia de género. En los dos últimos años, y gracias al Servicio de detección precoz y atención a las mujeres víctimas de violencia de género creado por la Gerencia Regional de Salud, se han realizado en los centros de salud 32.018 anamnesis (cuestionario del médico con el objeto de reunir el máximo de información sobre la enfermedad de un paciente), y de ellas se han obtenido 1.563 diagnósticos de maltrato.
3. Prevención terciaria: intervención tras el diagnóstico, tanto en el campo sanitario como en el psicológico o el judicial (parte de lesiones). Así, la guía establece las pautas de coordinación entre el servicio de salud, los servicios judiciales y los sociales, incluyendo una relación de recursos sociosanitarios existentes en Castilla y León.

Gracias a este plan de formación, 1.563 casos han sido detectados en Castilla y León desde el inicio de este programa.

 

Identificar el problema puede salvar vidas. Por eso, te adjuntamos la guía para que la puedas leer.